El presidente estadounidense, Donald Trump, no se arrepiente por la guerra comercial con China, y sólo "lamenta no haber subido aún más los aranceles" a los productos chinos, precisó este domingo una portavoz de la Casa Blanca.

"Se le preguntó al presidente si 'quería cambiar de opinión sobre la guerra comercial con China', y su respuesta fue muy mal interpretada", dijo su portavoz, Stephanie Grisham.

"El presidente Trump respondió afirmativamente (pero) porque lamenta no haber subido aún más los aranceles" a China, explicó la portavoz.

Un poco antes, Trump pudo dar la impresión de que flexibilizaba su posición sobre la guerra comercial que libran Estados Unidos y China, imponiéndose recíprocamente altos aranceles.

"Siempre me lo pienso dos veces, sobre todos los temas", había dicho el inquilino de la Casa Blanca.

China informó el viernes sobre su intención de imponer nuevos aranceles a bienes importados de Estados Unidos por 75,000 millones de dólares.

Donald Trump respondió a las pocas horas con medidas de represalia que afectan a importaciones chinas por valor de 550,000 millones de dólares.