Poco más de un año después de que el máximo órgano de supervisión del gobierno pidiera al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que desarrollara un análisis sobre la efectividad del muro a lo largo de la frontera con México, el DHS no tiene esa herramienta lista, incluso, a pocas horas de que el presidente Trump elija el diseño que tendrá.

Los funcionarios que apoyan a Trump no encuentran defectos en su propuesta al asegurar de manera escueta que “los muros funcionan”.

Sin embargo, un informe de febrero del 2017 de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental encontró que el DHS no tiene manera de medir qué tan bien funcionan los muros, dónde funcionan mejor o si las alternativas menos costosas podrían ser igual de efectivas.

A pesar de que uno de los supuestos más comunes es que el tráfico ilegal ingresa en las áreas donde no hay cercas, el informe identificó varios sectores donde los arrestos ocurren mayoritariamente en las zonas donde se encuentra el muro.

Los agentes fronterizos estadounidenses recopilan datos a través de “geoetiquetas”, marcadores electrónicos que asignan ubicaciones geográficas, para mapear cruces y arrestos ilegales. Pero el DHS no tiene medios para evaluar hasta qué punto esas incursiones se ven obstaculizadas por la “infraestructura táctica”, señala el informe, lo que socava la capacidad de la agencia para evitar gastos innecesarios.

Funcionarios del DHS dijeron que están trabajando con el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins para desarrollar dicho sistema de evaluación y que podría estar listo en este año.

Viaje de Trump

Está programado que Trump viaje a San Diego el día de hoy para conocer ocho prototipos del muro y probablemente anuncie el diseño ganador. El viaje será el primero que haga a California como presidente, un estado demandado por su administración por negarse a aplicar la ley federal sobre inmigración.

Funcionarios de DHS aseguran que sus equipos encontraron que las estructuras son extremadamente difíciles de escalar o romper. Los prototipos cuestan hasta 486,000 dólares cada uno para su construcción.