Los principales líderes republicanos expresaron asombro y alarma al conocer la cifra de los fondos de recaudación de la campaña de Donald Trump. El presunto candidato republicano le atribuyó a los líderes del partido su fracaso, que lo ha obligado a depender de su fortuna personal, en lugar de recibir ayuda de su partido para recaudar el dinero que necesita.

Nuevos informes financieros de campaña muestran que, hasta junio, Trump contaba con menos de 1.3 millones de dólares recaudados para su campaña, encendiendo los temores de que el partido no será capaz de pagar el tipo de esfuerzo político necesario para una elección general.

El magnate de bienes raíces respondió a la ofensiva, diciendo que la recaudación de fondos de su partido no se ha unido en torno a su campaña. Francamente, estoy teniendo dificultades con algunas de las personas en el grupo , dijo Trump en NBC, añadiendo que ellos no quieren que se avance .

De llegar a ese punto , dijo, lo que voy a hacer es simplemente hacer lo que hice en las primarias , cuando prestó a su campaña presidencial más de 43 millones de dólares. El desarrollador multimillonario transfirió de su dinero 2.2 millones de dólares el mes pasado la cantidad más pequeña que ha desembolsado este año- pero más tarde Trump dijo en un comunicado que si fuera necesario, podría haber dinero ilimitado de mi propio bolsillo .

No está claro qué tan pronto él podría acceder a los cientos de millones necesarios para financiar una campaña nacional. En mayo pasado, Trump sugirió que de hacerlo, tendría que vender un par de edificios .

Mientras tanto, la candidata demócrata Hillary Clinton ha estado acumulando dinero en efectivo. Ella recaudo más de 28 millones de dólares en mayo y comenzó junio con 42 millones en el banco. La exsecretaria de Estado ha realizado una serie de eventos para recaudar fondos de alto costo en las últimas semanas.

Clinton se mofó del multimillonario, el martes, al tuitear a sus seguidores: ¿En qué está gastando Trump sus exiguos recursos de campaña? ¡Vaya!, en él, por supuesto .

Una campaña presidencial es costosa: de aproximadamente 1,000 millones de dólares, en años recientes. Ese dinero paga el crucial contacto del candidato con los votantes, incluidos costosos anuncios de televisión y en detectar, convencer y hacer que los electores acudan a las urnas en noviembre.