Donald Trump atacó el sábado al congresista y veterano luchador por los derechos civiles John Lewis por cuestionar la legitimidad de la victoria del multimillonario en las elecciones presidenciales, intensificando una disputa con el legislador negro días antes del feriado nacional en honor a Martin Luther King Jr. y cuando el primer presidente negro de Estados Unidos se apresta a concluir su término.

Trump dijo el sábado en Twitter que el demócrata Lewis "debería pasarse más tiempo arreglando y ayudando a su distrito, que está en forma horrible y desplomándose (para no decir infestado con delito) en lugar que quejarse falsamente de los resultados electorales".

El presidente electo añadió: "Palabras, palabras, palabras - ni acción ni resultados. Triste".

Lewis, entre los líderes más venerados del movimiento por los derechos civiles, sufrió una fractura del cráneo durante la marcha en Selma, Alabama, hace más de medio siglo y ha dedicado su vida a promover igualdad de derechos para los negros.

Lewis dijo que no asistirá a la investidura de Trump. Dijo que será la primera juramentación presidencial a la que no asistirá desde que llegó al Congreso hace tres décadas.

"Sabe, yo creo en el perdón. Creo en tratar de trabajar con las personas. Va a ser difícil. No veo a este presidente electo como un presidente legítimo", dijo en una entrevista con el programa "Meet the Press", de la cadena NBC, que saldrá al aire el domingo.

"Pienso que los rusos participaron en ayudarle a ser elegido. Y ayudaron a destruir la candidatura de Hillary Clinton", dijo Lewis.

La portavoz de Lewis, Brenda Jones, declinó responder a Trump y dijo que la opinión del legislador "lo dice todo".

"Como nación necesitamos saber si un gobierno extranjero influyó en nuestra elección", dijo.

Las agencias de inteligencia de Estados Unidos han dicho que Rusia interfirió en la elección para ayudar a Trump a ganar. Tras semanas de cuestionar esa conclusión, Trump finalmente aceptó que los rusos eran responsables por la ciberintrusión en cuentas de correo electrónico de demócratas. Pero enfatizó que "no tuvieron absolutamente ningún efecto en el resultado de las elecciones, incluyendo el hecho de que no hubo manipulación de las máquinas de votación".

Clinton recibió 2,9 millones de votos más que Trump, pero perdió la votación del Colegio Electoral.