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Theresa May, en caída libre
Los legisladores británicos le asestaron un duro golpe a los planes de la primera ministra Theresa May al otorgarle al Parlamento la última palabra respecto a cualquier acuerdo de salida que alcance el gobierno con la Unión Europea.

Londres. Los legisladores británicos le asestaron un duro golpe a los planes de la primera ministra Theresa May al otorgarle al Parlamento la última palabra respecto a cualquier acuerdo de salida que alcance el gobierno con la Unión Europea.
La Cámara de los Comunes aprobó con 309 a favor y 305 en contra otorgarle a los legisladores lo que es básicamente un derecho de veto a los términos del Brexit, un reto a la frágil autoridad de May en medio de un ya enredado proceso de separación.
Una docena de legisladores del Partido Conservador “amotinados” y “traidores”, como les han venido llamando desde las filas del gobierno, votaron con la oposición laborista, los liberales y los independentistas escoceses del SNP para insistir en que cualquier acuerdo de separación de la Unión Europea requiera de una medida parlamentaria para entrar en vigor.
May les había prometido a los legisladores un “voto significativo” sobre el acuerdo de salida, pero sus rivales políticos, y algunos miembros de su partido, dijeron que su palabra no era garantía suficiente.
La votación representa la primera derrota del gobierno en el Parlamento respecto a la legislación del Brexit.
Se presentó como una enmienda a la Propuesta de Retiro de la Unión Europea, la pieza insignia del gobierno en la legislación del Brexit. La propuesta en sí, que aún avanza por el Parlamento, convertiría unas 12,000 leyes europeas en estatutos británicos el día en que el Reino Unido abandone el bloque en marzo del 2019. Sin ello, Gran Bretaña podría enfrentar un vacío legal un día después del Brexit.
En caso de que la enmienda sobreviva a la votación final sobre la propuesta de separación, no tendría un impacto directo en las negociaciones con la Unión Europea. Sin embargo, podría reforzar las percepciones del bloque sobre la falta de autoridad de May.
La derrota es aún más penosa para May porque se produce la víspera del viaje a Bruselas y de la importante cumbre europea, en la que se dará luz verde a la segunda fase de las negociaciones del brexit.