Washington. Los senadores que asistieron a una reunión a puerta cerrada con la directora de la CIA, Gina Haspel, acusaron al príncipe heredero Mohammed bin Salman de haber sido cómplice del asesinato del periodista Jamal Khashoggi.

En lo que hasta la fecha han sido las declaraciones más duras en contra del príncipe heredero, legisladores comentaron que las pruebas recabadas por la CIA no dejan la más mínima duda de que Bin Salman participó en la maquinación del crimen.

El senador republicano Lindsey O. Graham dijo que si bien es cierto que no se utilizó una pistola para asesinar a Khashoggi, sí hubo “una sierra” (en clara referencia a la herramienta que utilizaron los miembros de un escuadrón enviado por el príncipe a Estambul), para desmembrar a Khashoggi.

Graham dejó en claro que los negocios con los saudíes habían llegado a su fin, y expuso que Estados Unidos debería recriminar a Riad por lo sucedido.

Haspel acudió al Senado después de haber recibido una fuerte presión por no hacerlo. En su lugar, fue Mike Pompeo el que lo hiciera hace un par de semanas. Las respuestas del secretario de Estado frente a los senadores fueron demasiado ambiguas y nunca comprometedoras con el príncipe saudita. En días recientes, los senadores subieron la presión.

Acusado en 30 minutos

“Si el príncipe heredero se presentara ante un jurado, sería condenado en 30 minutos”, dijo el senador republicano Bob Corker, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

Haspel asistió al Senado días antes de que inicie un debate sobre la posibilidad de que Estados Unidos retire su apoyo al bando saudí en la guerra de Yemen.

Graham, quien es cercano a Trump, había dicho que se negaría a dar “cualquier voto clave” sobre Yemen hasta que Haspel hablara con los legisladores sobre el caso del príncipe.

Haspel habló sólo con los líderes del Senado y los jefes de los comités de seguridad nacional interesados en la política saudí respecto a Yemen y la inteligencia que rodea el asesinato de Khashoggi, según varias personas familiarizadas con los planes.

Los líderes bipartidistas del Comité de Relaciones Exteriores, el Comité de Servicios Armados, el Comité de Inteligencia y los subcomités de Asignaciones que financian los departamentos de Estado y de Defensa debían ser incluidos.

Algunos senadores de alto rango se mostraron furiosos por haber sido excluidos de la sesión informativa.

“Ni siquiera puedo pedir que me incluyan en él porque no sabía que iba a suceder, me enteré de que venía Haspel en los medios de comunicación. Esa no es la forma correcta. Debería haber venido y testificado ante todos los senadores”, expresó el senador republicano Rand Paul.

Ahora, la presión la tiene nuevamente Trump quien había dado por cerrado el caso. ¿Sancionará al príncipe?