Las Vegas. La aplastante victoria de Bernie Sanders en las asambleas electorales de Nevada disipó a sus contrincantes moderados e inyectó a su campaña por la Casa Blanca un nuevo impulso, mientras avanza hacia los siguientes campos de batalla cruciales.

Con su contundente victoria el sábado, el senador de Vermont demostró su capacidad de conseguir apoyo más allá de los votantes de izquierda, contradiciendo la advertencia de varios moderados de que no sería capaz de cerrar la brecha entre progresistas y centristas.

“Anoche (sábado) demostró que puede energizar nuestra base central”, dijo a CNN Howard Dean, excandidato presidencial y exjefe del Comité Nacional Demócrata.

El senador de 78 años lideraba la contienda demócrata con 47.5% de los votos, seguido muy de lejos por el exvicepresidente Joe Biden, con 20.8%, y Pete Buttigieg, el exalcalde de South Bend, Indiana, con 13.7 por ciento.

Los siguen las senadoras Elizabeth Warren y Tom Steyer con 9.4 y 4.4%, respectivamente.

“Impresionante”

Sanders fue rápido en cantar victoria y dijo que su “coalición multirracial y multigeneracional” que ganó en Nevada “arrasará en el país”.

Para Dean, el resultado del senador en un estado que representa la variedad demográfica de EU era “impresionante”. Pero rápidamente agregó lo importante que será el Supermartes, el 3 de marzo, cuando votan 14 estados.

Antes de eso viene Carolina del Sur, el 29 de febrero.

Las perspectivas de Biden, que alguna vez fueron firmes, se desvanecieron bruscamente durante las últimas semanas, pero el sábado dijo que se sentía “realmente bien” por su segundo lugar en Nevada.

Su equipo confía en una buena actuación en Carolina del Sur, donde Biden cuenta con el apoyo de un electorado demócrata de mayoría negra.

Después de empatar virtualmente en el primer lugar en Iowa y de ganar en New Hampshire, la incontestable victoria de Sanders en Nevada lo coloca como favorito, al menos por ahora.

Lidera las encuestas nacionales por un margen de 11 puntos sobre Biden y de 13 puntos sobre Mike Bloomberg, el exalcalde de Nueva York que no concurrió a los primeros estados para centrarse en el Supermartes.

Preocupación entre demócratas

Las políticas progresistas de Sanders, incluida la atención médica universal, los impuestos más altos a los ricos y el aumento del salario mínimo, han tocado la fibra sensible de millones de estadounidenses.

También han despertado alarmas entre algunos demócratas que aseguran que al ser un izquierdista radical será un blanco fácil para el presidente Donald Trump, y que si lidera la carrera demócrata en noviembre el partido podría enfrentar grandes pérdidas.

El sábado, Trump felicitó con sarcasmo en Twitter al hombre que llama Loco Bernie.

Cuando se le preguntó si la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes podría verse amenazada si Sanders resulta ser el rival de Trump en noviembre, un poderoso demócrata de Carolina del Sur dijo que sí.

“Sería una carga real para nosotros en estos estados o distritos en los que tenemos que hacerlo bien”, dijo James Clyburn.

“En esos distritos, va a ser difícil mantener estos trabajos si tienes que defender a un autoproclamado socialista demócrata”.