Moscú. La policía detuvo al opositor crítico del Kremlin, Aléxei Navalny, a su llegada a Moscú el domingo, después de que regresó en avión a Rusia desde Alemania por primera vez desde que fuera envenenado el verano boreal pasado.

La medida, que podría significar tres años y medio de prisión para Navalny por el supuesto delito de violar los términos de una sentencia de cárcel en suspenso, desató una nueva ola de cuestionamientos contra el presidente Vladimir Putin.

Desde su cuenta de Twitter, Jake Sullivan, futuro asesor de seguridad nacional del presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden aseguró: ”Los ataques del Kremlin contra el señor Navalni no solo son una violación de los derechos humanos, sino una afrenta al pueblo ruso que quiere que se escuche su voz”.

El jefe de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, reclamó su "liberación inmediata".

En un caso que ha llamado la atención internacional, Navalny fue envenenado el verano boreal pasado con lo que según mostraron pruebas militares alemanas fue un agente nervioso Novichok. El Kremlin niega esta versión de los eventos.

El avión de Navalny procedente de Berlín fue desviado a otro aeropuerto de Moscú a último minuto, en un esfuerzo aparente de las autoridades por evitar a los periodistas y partidarios que lo iban a saludar.