Mitt Romney comenzó esta campaña con un problema: una imagen de rico elitista fuera de contacto con la clase media.

Ayer, nuevas encuestas mostraron que incluso ahora, después de meses de campaña y un costoso esfuerzo para presentarse a los votantes, Romney aún no ha superado esa primera impresión.

En los estados de Ohio, Pensilvania y Florida, se le hizo a los votantes esta pregunta: ¿Diría usted que Mitt Romney se preocupa por las necesidades y los problemas de la gente como usted o no?

En los tres, más gente respondió que no.

Una nueva encuesta de CBS News, The New York Times y la Universidad de Quinnipiac encontró que 54% de posibles votantes en Pensilvania, 55% en Ohio, y 49% en Florida aseveraron que Romney no se preocupa por sus problemas.

Un contingente más pequeño, afirmó que Romney los entendía: 39% en Pennsylvania, 38% en Ohio y 42% en Florida.

Al presidente Obama le fue mejor; en los tres estados, por lo menos, 55% dijo que entendía sus necesidades y problemas.

Otras estadísticas también son preocupantes para Romney. En Pensilvania, los votantes con una opinión desfavorable de él superaban en número a los que tienen una opinión favorable por 8 por ciento. En los otros dos estados, casi la misma cantidad pensó igual.