Caracas. A petición del presidente Nicolás Maduro, Rafael Ramírez, parte del círculo del fallecido presidente Hugo Chávez, renunció como embajador de Venezuela ante la ONU, una ruptura que algunos vinculan con una guerra en el chavismo de cara a las presidenciales del 2018.

Ramírez enfrenta desde hace años acusaciones de que lideraba una red de corrupción en PDVSA, la cual presidió entre el 2004 y el 2014.

“He renunciado, a solicitud del presidente de la República, a mi cargo como embajador (...) Se me ha removido por mis opiniones, me mantendré, pase lo que pase, ¡leal al comandante Chávez!”, escribió Ramírez en su cuenta de Twitter.

Por su parte, sin mencionarlo, Nicolás Maduro dijo que “todo el que se convierta en corrupto es un traidor, así se vista de rojo, rojito”, parafraseando un eslogan que popularizó Ramírez para identificar a PDVSA con el color del chavismo.

Opositores al régimen acusan a Maduro por distraer la atención sobre asunto medulares del país.

Continúan las purgas

La ola de arrestos por presunta corrupción en PDVSA continúa en el país, las autoridades venezolanas ordenaron la detención de seis exejecutivos de la corporación.

El fiscal general Tarek William Saab informó que se ordenó la aprehensión de los exdirectivos por su presunta vinculación con el alquiler irregular de un buque que sería empleado para explorar 18 yacimientos de gas, pero que durante siete años sólo exploró cuatro pozos y estuvo inoperativo 60% del tiempo del contrato.

Los exejecutivos Romer Valdez, expresidente PDVSA Servicio, y los exdirectivos de esa empresa Jesús Figueroa, Lioner Valdez, Adelso Molero, Elías Beltrán Roa y Rafael Rodríguez Sánchez serán imputados por los delitos de peculado doloso, asociación para delinquir y evasión de proceso licitatorio.

Hace tres meses Tarek William Saab, destapó múltiples tramas de corrupción en PDVSA, por las cuales han sido detenidos varios de sus hombres de confianza.