Londres/Bruselas. El Reino Unido y la Unión Europea (UE) esperan anunciar un acuerdo histórico el día de hoy, tras 10 meses de arduas negociaciones, que definirá su futura relación comercial y evitará una ruptura brutal para sus economías a fin de año.

Una fuente de alto rango del gobierno británico dijo que el primer ministro Boris Johnson estaba dispuesto a llegar a un acuerdo comercial con la UE.

Pero ninguna de las partes confirmó oficialmente que los meses de negociaciones hubieran llegado a su fin.

El portavoz de la Comisión Europea, Eric Mamer, anunció que las negociaciones del acuerdo post Brexit, que Londres y Bruselas están tratando de concluir, proseguirán.

"El trabajo proseguirá toda la noche", escribió en Twitter, recomendando a los que siguen las negociaciones "dormir un poco". "Esperamos que sea posible comenzar pronto mañana por la mañana (del jueves)", agregó.

Según una fuente gubernamental francesa, los negociadores británicos aceptaron hacer "concesiones enormes" en la cuestión de los derechos pesqueros, el último punto que está bloqueando estas negociaciones.

Los británicos dieron este paso en las últimas 48 horas, dijo la fuente, sin opinar sobre si serán suficientes para lograr lo esperado.

Otros diplomáticos de Estados europeos, que tendrán que dar su visto bueno a este futuro acuerdo, se mostraron menos optimistas y advirtieron de que tienen que ver primero el texto final y ver si persisten problemas.

"Estamos verificando que todo esté bien", dijeron estas fuentes diplomáticas. Y el proceso podría llevar "toda la noche" antes de anunciar un acuerdo el jueves por la mañana "si todo va bien", agregaron.

La política pudo más que los aspectos técnicos y desde hace varios días, las negociaciones están realmente en manos de la presidenta de la Comisión Europea, UrsulaVon der Leyen y del primer ministro británico Boris Johnson.

Si las partes logran un entendimiento, el acuerdo deberá ser validado por los Estados miembros, un proceso que puede llevar varios días, aunque quedará tiempo para que se aplique de manera provisional desde el 1 de enero, cuando el Reino Unido abandona oficialmente el mercado único.

El texto tendrá que ser validado después por el Parlamento europeo.

Acuerdo o el caos

El diplomático de alto rango, que habló con la condición de mantener el anonimato, dijo que los estados miembro de la UE tendrían que aprobar una aplicación provisional del acuerdo con efecto a partir del 1 de enero porque no había tiempo suficiente para que el Parlamento Europeo lo ratifique.

Sin un acuerdo, las relaciones entre ambas partes se regirían por las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), un escenario de consecuencias económicas imprevisibles que conlleva aranceles y cuotas, y la multiplicación de formalidades burocráticas que pueden conllevar atascos y retrasos en las entregas.

Una perspectiva funesta para el Reino Unido, ya sacudido esta semana por las consecuencias de la aparición de una nueva cepa del coronavirus, más contagiosa, que ha aislado en gran medida al país.

De lograrse el acuerdo, terminaría la pesadilla que inició en 2016 cuando una mayoría de los británicos votó a favor del divorcio con la Unión Europea.