Moscú.- Vladimir Putin prometió no actuar contra el pujante movimiento opositor en Rusia después de su probable elección como presidente el domingo, pero rechazó los pedidos de manifestantes para que se realicen comicios parlamentarios anticipados.

Decenas de miles de personas se han manifestado en Moscú y otras ciudades tras las polémicas elecciones parlamentarias de diciembre, en las mayores protestas contra los 12 años en el poder de Putin, primero como presidente y ahora como primer ministro.

El movimiento sin precedentes ha ensombrecido la situación del poderoso primer ministro, que durante gran parte de estos años ha parecido políticamente invencible.

En declaraciones publicadas el viernes, Putin dijo confiar en que mantendrá el control y el apoyo popular sin apretar las tuercas o ceder a las demandas de la oposición en la calle.

En un encuentro con redactores de medios extranjeros en el que se le preguntó si actuará contra los manifestantes, respondió sarcástico: "¿Por qué tendría que hacerlo?"

No sé de dónde vienen estos temores. No estamos planeando nada parecido", declaró Putin durante el encuentro que tuvo lugar el jueves en su residencia en las afueras de Moscú.

Las autoridades rusas han actuado con mano dura con frecuencia contra los disidentes, pero en el caso de las últimas manifestaciones mostraron una mayor contención, hablando con los líderes de las marchas para acordar los lugares de reunión. La policía hizo amplios despliegues, pero apenas intervino.

Sin embargo, algunos activistas temen que la situación cambie tras el domingo. Putin restó importancia a esos temores.

"Al contrario, todas nuestras propuestas se dirigen hacia el establecimiento de un diálogo con todos, con los que nos apoyan y con los que nos critican", declaró en la transcripción divulgada en la página web del Gobierno.

Putin dijo que el presidente Dmitry Medvedev y él están trabajando para liberalizar el sistema político, que reforzó durante el periodo en que fue presidente, entre 2000 y 2008, recuperando la elección directa de los gobernadores regionales y permitiendo más partidos políticos.

Sin embargo, de un modo más enérgico que otras veces, descartó anticipar las elecciones parlamentarias, una de las principales demandas de los manifestantes, airados por las sospechas de fraude en favor de su partido en los comicios del 4 de diciembre y consternada por sus planes de quedarse en el poder al menos seis años más.

"No", respondió cuando se le preguntó si anticipará los comicios.

SOSPECHAS DE MAS FRAUDE

La oposición espera mantener la presión y ha convocado manifestaciones en el centro de Moscú y otras ciudades para el lunes. Sus líderes dicen que sospechan que habrá nuevas manipulaciones para asegurar que Putin no tenga que acudir a una segunda vuelta y logre más del 50 por ciento.

El intercambio de cargos entre Putin y Medvedev aumentó la frustración entre los rusos, que ven que pueden influir poco en la política real.

El aún primer ministro defendió su decisión.

"¿Engañamos a alguien? ... No", respondió. Putin, que tomará posesión en mayo si vuelve a la presidencia, reiteró que tiene previsto nombrar a Medvedev primer ministro.

En el último sondeo de la empresa independiente Levada Center, llevado a cabo en febrero, el 66 por ciento de los votantes que tenía previsto acudir a las urnas.

Putin, que llevó a Medvedev al Kremlin en 2008 y se convirtió en primer ministro ante la prohibición constitucional de no poder cumplir un tercer mandato consecutivo como presidente, podría aspirar a otro mandato de seis años en 2018.

Sugirió que otro periodo sería "normal, si todo sale bien, si la gente lo quiere".

"Pero no sé si quiero quedarme (en el poder) durante 20 años o más. No lo he decidido aún", declaró.

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