Vapuleados por los reiterados fracasos en sus esfuerzos para anular y reemplazar la ley de salud del presidente Barack Obama, los senadores republicanos decidieron echar reversa hacia un enfoque mucho más conservador para marginar algunos de los elementos más impopulares de la ley.

Este skinny bill (plan anémico) como reemplazo para Obamacare es un desastre, un fraude , dijo el senador republicano Lindsey Graham, de Carolina del Sur, quien junto a John McCain, de Arizona, fustigó en conferencia de prensa la propuesta. Aunque los legisladores coinciden en que el Obamacare debe ser reemplazado , no logran consenso en cómo hacerlo.

Bill Cassidy, por Louisiana y Ron Johnson, por Wisconsin, también se unieron a las críticas de sus dos colegas. Ambos coincidieron en que esta propuesta sería negativa para el mercado de seguros de salud y podría hacer subir las primas.

Ante la negativa, el líder republicano en la Cámara de Representantes, Paul Ryan, aceptó abrir un debate en el Senado, una condición que pedían los inconformes para respaldar la legislación poco atractiva para ellos.

Ya hay dinero para el muro

En otra votación, la Cámara de Representantes aprobó el presupuesto general para el año fiscal 2018 por 788,000 millones de dólares. La cifra incluye 1,600 millones (monto que solicitó Trump) para el controversial muro que desea construir en la frontera con México. La votación de 235-192 termina con el bloqueo de leyes pendientes y da a Trump una victoria antes del receso de agosto.