Los movimientos proteccionistas europeos tendrán los ojos fijos en Holanda el 15 de marzo, cuando el país celebre unas elecciones generales que podrían tener influencia en los comicios de Francia en abril y en Alemania en septiembre. En todas esas votaciones, penarán los fantasmas del triunfo del Brexit en Reino Unido y de Donald Trump en Estados Unidos.

El Partido por la Libertad (PVV, su sigla en neerlandés), que propone sacar al país de la Unión Europea (UE) es, según las encuestas, el que anotará el mayor crecimiento. Actualmente cuenta con 15 escaños de 150 y podría lograr 26, quedando como la segunda mayor fuerza tras el oficialista Partido Liberal (VVD, por su sigla en neerlandés) o incluso, superándolo.

El líder del PVV, Geert Wilders, ostenta una retórica similar a Trump: promete hacer que el país sea grande de nuevo y propone cerrar todas las mezquitas del país, frenar la entrada de musulmanes y prohibir el Corán, al cual ha comparado con el manifiesto de Adolfo Hitler, Mi Lucha.

En Holanda, donde gobierna quien logre la mitad de los escaños del parlamento (76), las coaliciones son inevitables, la mayoría de los partidos descartan una alianza con el PVV. No obstante, un avance del euroescepticismo podría avivar el apoyo a la nacionalista Marine Le Pen en Francia y Alternative für Deutschland en Alemania.

Anti-islamista

Su férreo anti-islamismo lo ha llevado, incluso, ante la justicia. En diciembre, tras un juicio de dos años, fue declarado culpable de discriminación por un discurso en el que alentó cánticos que pedían menos marroquíes en el país. Apenas hace dos semanas llamó a endurecer las políticas contra la basura marroquí . Su propia familia, proveniente de una ciudad de mayoría católica en el sudeste del país, se distancia de su discurso. Es peligroso explotar las inquietudes sociales , dijo su hermano Paul en una entrevista televisiva.

Escenarios posibles

Durante meses, el PVV y el VVD se han disputado el primer lugar en las encuestas y, desde enero, la superioridad del partido de Wilders ha comenzado a ceder. El propio primer ministro Mark Rutter ha dicho que prevé que su partido mantendrá los 41 escaños que tiene. No es sólo una esperanza, sino una expectativa , ha sostenido.

De ganar fuerza en el parlamento y sin poder formar coaliciones, el PVV enfrenta dificultades para impulsar una salida de la UE. Para ello necesitaría el apoyo mayoritario en el Congreso.

Hasta ahora, el mayor riesgo no es que Wilders llegue al gobierno, sino que su posible crecimiento impulse sus ideas en el resto de Europa, en un año en que la unidad de la región está en juego.

Anti-Erdogan

Este domingo, Wilders se opuso a que el ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlüt Çavu?o?lu, acuda a Rotterdam para defender el referéndum y reforzar los poderes del presidente Recep Tayyip Erdogan.

No debería venir ni entrometerse en nuestros asuntos interiores , declaró Wilders a la prensa.

Si fuera primer ministro, habría declarado, al menos hasta el referéndum, al conjunto de los miembros del Gobierno turco personas non gratas durante uno o dos meses y no los habría autorizado a venir , añadió Wilders. (Con información de AFP).