El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, consideró este jueves "inevitable" una reforma fiscal para enfrentar la crisis económica y sanitaria por el coronavirus, previendo un alza de impuestos, en particular para las grandes empresas.

"Tendremos que reducir la deuda pública, tendremos que reducir también nuestro déficit público y por tanto tendremos que aumentar las capacidades de ingresos públicos del Estado", declaró el líder socialista en una entrevista a la cadena La Sexta.

Es inevitable que tengamos que hacer una reforma fiscal", ya que actualmente los ingresos públicos españoles son muy inferiores a la media europea, de "7% menos de PIB", precisó Sánchez.

"Queremos tener un estado del bienestar robusto y lo vamos a hacer con justicia fiscal", lo que "significa subir impuestos a las grandes corporaciones y no a las pequeñas y medianas empresas", dijo, sin ofrecer más detalles ni fecha de cuando podría ser tomada la medida.

"Las grandes corporaciones tienen unos tipos efectivos de sociedad por debajo del 10%, cuando las pequeñas y medianas empresas pagan mucho más", prosiguió.

El dirigente busca "acelerar" además la implementación de impuestos medioambientales.

Con respecto al impuesto sobre la renta, Sánchez recordó que su programa de campaña establecía la posibilidad "que los tramos más altos se puedan aumentar".

Preguntado sobre una eventual alza del IVA, reclamada en particular por el Banco de España, Sánchez se limitó a repetir que "lo más importante es la justicia fiscal".

Sánchez prometió que 9,000 millones de euros serán destinados a las regiones para reforzar el sistema de salud pública, exigido al máximo por la pandemia del coronavirus, que dejó en España más de 28,300 muertos hasta el momento en plena reactivación.

Estas declaraciones se producen en momentos de plenas negociaciones sobre el plan europeo de reconstrucción de 750,000 millones de euros (unos 844,000 millones de dólares), sobre el cual los países miembros buscan alcanzar un compromiso antes de la cumbre del 17 y 18 de julio.

Este plan masivo beneficiará sobre todo a los países del sur, con Italia y España a la cabeza, entre los países más golpeados por el Covid-19. Pero suscita numerosas reservas entre los cuatro países llamados "frugales", Holanda, Austria, Suecia y Dinamarca.

Uno de los principales temas a resolver es si deben imponerse condiciones a los países que se beneficien de los fondos, como por ejemplo reformas presupuestarias.

El gobierno español ha repetido que utilizará estos fondos de manera "responsable".

Sánchez anunció que cuenta con ver a sus homólogos sueco Stefan Lofven y holandés Mark Rutte antes de la cumbre europea.

"Somos conscientes que tendremos que hacer toda una serie de reformas, muchas de las cuales están ya en marcha", señaló la semana pasada la jefa de la diplomacia española, Arancha González Laya.