Washington. En medio de una guerra comercial cada vez más profunda con China, el presidente Trump declaró una “emergencia nacional” para proteger las redes de comunicaciones de su país, una medida que otorga al gobierno federal amplios poderes para impedir que las compañías estadounidenses hagan negocios con ciertos proveedores extranjeros, incluida la firma china Huawei.

Trump declaró la emergencia a través de una orden ejecutiva sustentada en el escenario en el que adversarios extranjeros están aprovechando vulnerabilidades en la tecnología y los servicios de telecomunicaciones de Estados Unidos, por lo que apunta hacia áreas de espionaje económico e industrial como zonas de especial preocupación.

“El presidente ha dejado en claro que esta administración hará lo que sea necesario para mantener a Estados Unidos seguro y próspero y lo hará protegiendo al país de los adversarios extranjeros que están creando y explotando de manera activa las vulnerabilidades en la infraestructura y los servicios de tecnología de la información y las comunicaciones”, comentó la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, a través de un comunicado.

La orden de Trump autoriza al secretario de Comercio bloquear transacciones que involucren a empresas tecnológicas de comunicaciones que sean controladas por adversarios extranjeros, que pongan en riesgo la seguridad de EU.

Después del anuncio, el Departamento de Comercio reveló que ya había colocado a Huawei en su “lista de empresas” con esas características. Se trata de una orden ejecutiva a la medida de Huawei.