Washington. La Corte Suprema de Estados Unidos se negó el día de ayer a derogar la emblemática ley de salud del expresidente Barack Obama, lo que permitirá a millones de estadounidenses seguir contando con cobertura médica, en un momento en que persiste la pandemia de Covid-19.

La decisión del máximo tribunal, tomada por una mayoría de siete de sus nueve jueces, supone un revés a posteriori para el expresidente republicano Donald Trump, que intentó por todos los medios suprimir la ley mejor conocida como Obamacare.

La resolución, la tercera que toma sobre esta ley, se basó en un argumento jurídico según el cual Texas (sur) y los otros estados republicanos que presentaron el recurso no tenían base para hacerlo.

El presidente demócrata Joe Biden, que fue vicepresidente de Obama cuando se promulgó la ley, calificó el fallo judicial como "una gran victoria para el pueblo estadounidense" y para aquellos "que estaban en peligro inminente de perder su asistencia sanitaria en medio de una pandemia única en el siglo".

Por su parte, Obama destacó que el fallo de la corte reafirma la ley "está aquí para quedarse”.

"El principio de la cobertura universal ha quedado establecido, y 31 millones de personas tienen ahora acceso a la atención médica gracias a la ley que aprobamos, y millones más ya no pueden ver denegada su cobertura ni se les puede cobrar más por una condición médica preexistente", dijo el expresidente en un comunicado.

Cuatro de los jueces conservadores del máximo tribunal -entre ellos dos nombrados por Trump y el presidente de la Corte Suprema, John Roberts- se unieron a sus tres colegas liberales para votar a favor de la ley.