Kabul. El comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán fue citado a una reunión en la Casa Blanca, tras disculparse el martes por una serie de comentarios impropios sobre los principales funcionarios del gobierno de Obama involucrados en la política de Afganistán.

Los comentarios, publicados en la edición de esta semana en la revista Rolling Stone, que sale a la circulación el viernes, sin duda habrán de aumentar las tensiones entre la Casa Blanca y el general Stanley A. McChrystal.

El perfil de McChrystal, titulado El General Rebelde , suscita serias dudas sobre el juicio y estilo de liderazgo del comandante que Obama nombró, el año pasado, para tratar de darle la vuelta a un conflicto que empeora. A través del vicepresidente, Joe Biden, un enfadado Obama ordenó el inmediato retorno a Washington de McChrystal.

El artículo cita a McChrystal y a algunos de sus principales asesores criticando a funcionarios del gobierno, en ocasiones en términos agudamente desdeñosos y despectivos. Un asesor no identificado se refiere al asesor de Seguridad Nacional, James Jones, como un payaso -que está- atrapado en 1985 . Al referirse a Richard Holbrooke, enviado especial de Obama a Afganistán y Paquistán, otro asesor afirma: El Jefe (McChrystal) asegura que es como un animal herido. Holbrooke cree que escucha rumores de que pronto será despedido, y eso lo hace peligroso .

El artículo es de un periodista independiente, Michael Hastings, quien ha sido colaborador de The Washington Post. Muchos de los comentarios citados textualmente parecen haberse generado en un contexto de relajación, en restaurantes y bares.

En otra ocasión, McChrystal reacciona con exasperación al recibir un correo electrónico de Holbrooke. Oh no, otro correo de Holbrooke. Ni siquiera quiero leerlo .

El embajador de Washington en Kabul, Karl Eikenberry, general de tres estrellas jubilado, no se libra de la andanada. Al referirse a un mensaje de Eikenberry que expresa desconfianza en el presidente afgano Hamid Karzai, McChrystal comentó: Aquí tenemos a uno que cubre sus flancos para los libros de historia. Si fracasamos aquí, podrá decir: ‘Se los dije’ .

McChrystal dijo en un comunicado emitido el martes: Deseo extender mi más sincera disculpa por este perfil. Se trata de un error que refleja pésimo juicio y nunca debió haber ocurrido . El principal Asesor Civil de McChrystal, Duncan Boothby, renunció el martes.

El artículo describe un intercambio entre McChrystal y sus asesores en que se mofan del vicepresidente Biden, quien se opuso al aumento de tropas sugerido por McChrystal y propuso como alternativa, un enfoque más centrado sobre las operaciones antiterroristas. ¿Me pregunta usted sobre el vicepresidente Biden? -cuestiona McChrystal al entrevistador- Y ése, ¿quién es?

Los comentarios de McChrystal se conocieron en vísperas de la reunión mensual de Obama, el miércoles, con los principales estrategas de Afganistán. Sin duda que la reunión en la Casa Blanca, donde habrán de participar todos los personajes ridiculizados por McChrystal, será tensa.

No será la primera vez que Obama reconvenga a McChrystal por su imprudencia al hacer declaraciones públicas. En un discurso en Londres a fines de año, el General criticó a los que proponían una reducción gradual del esfuerzo bélico en Afganistán. Obama, igualmente molesto con McChrystal en esa ocasión, lo mandó llamar para una reunión privada a bordo del avión presidencial, cuando fue a Copenhague a promover la candidatura de Chicago como sede olímpica.

Aunque la Casa Blanca declinó cualquier comentario sobre McChrystal, resulta evidente que será difícil que la relación del General con su comandante supremo resulte ilesa, pues Obama pone una apreciación especial en disciplina en los mensajes y la lealtad.