Kabul. Ayer poco antes del amanecer, un soldado estadounidense vagaba afuera de su base en una remota aldea en el sur de Afganistán y presuntamente disparó contra civiles dentro de sus casas matando al menos a 16, de acuerdo con funcionarios de Afganistán y Estados Unidos.

Este ataque se trató quizás del acto más espeluznante perpetrado por un soldado estadounidense en los 10 años que ha durado el conflicto en Afganistán, el cual seguramente avivará la ira antiestadounidense en un campo de batalla decisivo, ya que la presencia de tropas extranjeras comienza a diluirse en el sur. Funcionarios afganos afirmaron que mujeres y niños se encontraban entre los muertos del ataque ocurrido en el distrito Panjwai de la provincia de Kandahar, la cuna del movimiento talibán.

Mientras la ira en Afganistán, generada en el último mes debido a la incineración de varios ejemplares del Corán por soldados de Estados Unidos, comenzaba a disminuir, la matanza amenazó con desatar una nueva crisis en las tensas relaciones entre Washington y Kabul. Las dos naciones están en medio de difíciles negociaciones sobre un acuerdo que podría ampliar la presencia de tropas estadounidenses en el país más allá del 2014.

El presidente afgano, Hamid Karzai, llamó a los tiroteos un asesinato y exigió una explicación de las autoridades estadounidenses, informó la Associated Press. Esto es un asesinato, un asesinato intencional de civiles inocentes y no puede ser perdonado , manifestó Karzai en una declaración, de acuerdo con la AP.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, expuso que habló ayer con Karzai y le aseguró que el Ejército de Estados Unidos trabajaba rápidamente para determinar lo sucedido y llevar a los responsables ante la justicia .

No escatimaremos esfuerzos en obtener la verdad lo más pronto posible y castigaremos con todo el peso de la ley al responsable de esta violencia , afirmó Panetta.

Panetta indicó que estaba conmocionado y triste de que un efectivo del Ejército estadounidense esté acusado de estar implicado y quien claramente actuó al margen de su cadena de mando . Además, en un eco de sus comentarios después de la quema de los ejemplares del Corán, trató de asegurar a estadounidenses y afganos por igual, de que los asesinatos no rompen la asociación entre Kabul y Washington.

Estamos firmes en nuestra determinación de trabajar de la mano con nuestros socios afganos para llevar a cabo las misiones y objetivos sobre los que hemos estado trabajando juntos durante tanto tiempo. Este terrible incidente no refleja nuestros valores compartidos o el progreso que hemos hecho juntos , manifestó.

Por otra parte, el presidente Barack Obama afirmó estar profundamente triste por el suceso y ofreció sus condolencias a las familias de los muertos y al pueblo afgano.

Este terrible y trágico incidente no representa el carácter excepcional de nuestras Fuerzas Armadas y el respeto que Estados Unidos le tiene al pueblo de Afganistán. Apoyo plenamente el compromiso hecho por el secretario Panetta y el general Allen para obtener la verdad sobre los hechos tan pronto como sea posible y castigar a quien quiera que sea el responsable , manifestó Obama en un comunicado.

Funcionarios estadounidenses aún no arrojan luz sobre el motivo o el estado de ánimo del sargento, quien fue detenido poco después de la supuesta masacre.

Tal parece que se retiró de su puesto y después regresó y se entregó , expuso el teniente comandante James Williams, un portavoz militar.

Funcionarios militares estadounidenses hicieron hincapié en que el tiroteo fue llevado a cabo por un único soldado, quien actuó fuera de los estatutos, con lo que destacaron la diferencia entre este incidente y los casos anteriores de civiles muertos por accidente durante las operaciones militares en esa nación islámica.

No puedo explicar la motivación detrás de estos crueles actos , comentó el teniente general J. Adrian Bradshaw, subcomandante de las tropas de la coalición internacional en Afganistán, en un comunicado.