Una milicia islamista fue expulsada de la ciudad libia de Bengasi el sábado por la mañana en una ola de ira contra grupos armados que controlan grandes partes de Libia más de un año tras el derrocamiento de Muammar Gaddafi.

Un portavoz de Ansar al-Sharia, al que algunos funcionarios estadounidenses y libios culpan por el ataque contra el consulado estadounidense en Bengasi de la semana pasada en el que resultó muerto el embajador de Estados Unidos y otros tres estadounidenses, afirmó que el grupo había evacuado sus bases "para preservar la seguridad en la ciudad".

En una dramática señal de la fragilidad de Libia, después de que asediar las bases de Ansar al-Sharia la multitud fue a atacar a una milicia partidaria del Gobierno, creyendo que eran islamistas y provocando una respuesta que dejó al menos 11 muertos y más de 60 heridos.

La acción contra Ansar al-Sharia parecía ser parte de una operación coordinada contra las sedes de la milicia por parte de la policía, tropas gubernamentales y activistas tras una manifestación masiva contra los milicianos el viernes.

Manifestantes bajaron banderas milicianas e incendiaron un vehículo dentro de lo que fue una base la base de las fuerzas de seguridad de Gaddafi.

Cientos de hombres con espadas e incluso un cuchillo de carnicero gritaban "Libia, Libia", "!No más Al Qaeda!" y "!La sangre que derramamos por libertad no será en vano!".

"Después de lo que pasó en el consulado estadounidense, la gente de Bengasi ha tenido suficiente de extremistas", comentó el manifestante Hassan Ahmed.

"Este lugar es como la Bastilla. Aquí es desde donde Gaddafi controlaba Libia y después Ansar al-Sharia se apoderó del lugar. Este es un punto de inflexión para la gente de Bengasi", agregó.

El Gobierno libio prometió a Washington que encontraría a los perpetradores de lo que pareció ser un ataque bien planificado contra el consulado estadounidense, que coincidió con protestas contra un video ofensivo contra el Islam y un nuevo aniversario de los ataques del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos.

PRESION SOBRE OBAMA

El ataque y la ira contra Estados Unidos por el video, manifestada en todo el mundo musulmán, planteó interrogantes sobre el manejo del presidente Barack Obama de la llamada Primavera Arabe.

Aunque Ansar al-Sharia niega cualquier papel en el ataque en el consulado, los más recientes eventos en la cuna de la revolución de Libia parecieron reivindicar al menos en parte la fe de Obama en la naciente democracia libia.

"El asesinato del embajador y una serie de graves incidentes de seguridad precedentes son un llamado al nuevo Gobierno para que de hecho comience a mejorar la seguridad", dijo el ex embajador británico en Libia Oliver Miles.

"Y ahora tienen el respaldo en las calles de Bengasi para hacer eso", agregó.

El analista político libio Ahmad al-Atrash dijo a Reuters:

"La gente en Bengasi y en toda Libia quiere lograr que se controlen estas milicias (...) El sentimiento mayoritario es contra cualquier elemento que mantenga inestable la situación", agregó.

Funcionarios de tres hospitales dijeron a un corresponsal de Reuters que tenían un total de cinco fallecidos y más de 60 heridos tras los hechos de violencia de la noche del viernes al sábado.

La policía encontró otros seis muertos cerca del complejo el sábado por la mañana, reveló el oficial de policía Ahmed Ali Agouri.

(Reporte adicional de Omar al-Mosmary y Mohammed Al-Tommy; escrito por Marie-Louise Gumuchian. Traducido por la Redacción de Madrid/Mesa Santiago. Editado en español por Patricio Abusleme)