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México: violencia afecta filantropía
Cuando los sociólogos y los que fijan las políticas en México tratan de descifrar los motivos del derramamiento de sangre en grandes zonas del país, la culpa generalmente se asigna a la baja inversión del gobierno mexicano en programas sociales y educativos.

Ciudad de México. Cuando los sociólogos y los que fijan las políticas en México tratan de descifrar los motivos del derramamiento de sangre en grandes zonas del país, la culpa generalmente se asigna a la baja inversión del gobierno mexicano en programas sociales y educativos.
Pero conforme investigadores y grupos de defensa de derechos humanos tratan de precisar las causas de la creciente violencia generada por el narcotráfico, cada vez más se están centrando en otra deficiencia: la falta de filantropía empresarial e individual.
Las cifras reflejan una enorme brecha caritativa. México tiene los ingresos más bajos y la segunda mayor desigualdad en el ingreso entre los 34 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, así como uno de los niveles más bajos de aportaciones a causas caritativas.
Según el Centro Mexicano para la Filantropía, el porcentaje del PIB del país dedicado a la caridad era de 0.04 en un estudio del 2003, unas 40 veces menor al de Estados Unidos.
La filantropía en México ha mejorado sustancialmente en años recientes, según investigadores, pero permanece en niveles anémicos a pesar de las enormes necesidades generadas por el bajísimo nivel de recaudación impositiva y de gasto social del gobierno.
El número de instituciones de beneficencia pública que están autorizadas para recibir donativos libres de impuestos aumentó de 1,500 en 1995 a unas 5,300 en la actualidad, en comparación, Estados Unidos cuenta con 1.2 millones de organizaciones benéficas.
La tendencia de largo plazo es de crecimiento de filantropía entre las empresas , dijo Michael Layton, director del proyecto Filantropía y Sociedad Civil del ITAM. El catedrático estimó que las aportaciones caritativas como proporción del PIB aumentó a 0.18% en el 2009, cuatro veces más, pero aún muy bajo para la economía número 13 del mundo.
Muchas de las aportaciones caritativas son informales y muchos filántropos prefieren mantener un perfil bajo debido a las extorsiones y secuestros que proliferan, según Layton.
La desconfianza domina el mundo de la filantropía , comentó Alicia Lebrija, directora de la Fundación Televisa, cuyas aportaciones anuales son de entre 20 y 30 millones de dólares.
Por un lado está la corrupción y, por el otro, el temor de atraer los reflectores del crimen organizado. Además muchas empresas han tenido que aumentar su gasto en seguridad, a tal grado que deben reducir sus aportaciones filantrópicas.