Bruselas. A 43 días del Brexit, la exasperación aumenta en Bruselas ante la dilación británica. Entre bastidores, los europeos están cada vez más alarmados por la aparente “estrategia del miedo” de Theresa May para encontrar una mayoría al borde del precipicio.

A medida que se acerca la fecha del 29 de marzo, los europeos critican cada vez más a Theresa May.

“Su estrategia es acercarse lo máximo posible al plazo” y utilizar “la tensión y el medio” causados por el escenario de un Brexit sin acuerdo para obtener el apoyo final de su parlamento a un acuerdo revisado, comenta un alto diplomático europeo.

Esta fuente califica de “arriesgada” esta estrategia y la compara con una escena de la mítica película estadounidense Rebelde sin causa, en la que James Dean y otro joven conducen dos coches a toda velocidad hacia un precipicio.

El principio del juego es que el primero en saltar de su vehículo es un cobarde. El problema es que uno de ellos, el más fanfarrón, no consigue finalmente salir y permanece atrapado en su interior.

Para el primer ministro holandés, Mark Rutte, “la bola avanza hacia el precipicio y todo el mundo grita que se pare, pero nadie hace nada para pararla, al menos, desde el lado británico”, dijo en una entrevista a El País y otros diarios europeos.

El señor Brexit de la Eurocámara, el liberal Guy Verhofstadt, echó leña al fuego el martes al recordar a los adalides del Brexit la suerte que corrieron algunos revolucionarios franceses, que acabaron “en la guillotina”.

Humillante derrota

Theresa May sufrió una humillante derrota en el Parlamento al rechazar los legisladores su plan para el Brexit. Su plan quedó atascado entre una Unión Europea intransigente y un Parlamento que se resiste, cuando faltan apenas seis semanas para la salida.

Una rebelión de acérrimos defensores de la salida británica de la Unión Europea dio lugar a una votación de 303 votos contra 258 para derrotar una moción de apoyo a la manera como May encara el divorcio.