El centrista proeuropeo Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen cruzaron duras acusaciones anoche en el debate previo a las elecciones del domingo en Francia, con visiones antagónicas sobre economía, lucha antiterrorista e integración europea.

Según una encuesta realizada ante una muestra representativa de televidentes, 63% halló más convincente a Macron y 34% a Le Pen.

Su estrategia es decir mentiras, usted no propone nada , le dijo Macron, exministro de Economía de 39 años, a Le Pen, en este mano a mano final, seguido en directo por millones de franceses. Usted es el candidato del sistema y las élites , le respondió la líder antiinmigración.

El señor Macron es el candidato de la globalización salvaje, de la precariedad, de la guerra de todos contra todos , enumeró Le Pen, de 48 años, que abrió el debate con un ataque frontal que marcó el tono del resto del duelo. En pocos segundos Le Pen acusó a Macron de todos los males del país: Usted el candidato del cierre de fábricas, de hospitales y de estaciones de policía. Lo único que no quiere cerrar son las fronteras (...) Usted es el candidato de la uberización generalizada, la desvastación económica, la desmembración de Francia .

El intercambio entre los dos aspirantes al Elíseo prosiguió con el tema del terrorismo y la seguridad. La líder de extrema derecha acusó a Macron de ser complaciente con el fundamentalismo islámico tras la ola de ataques mortíferos que golpeó a Francia en los últimos dos años.

Seré inflexible y llevaré la lucha a todos los terrenos, pero la trampa que nos están tendiendo es la que usted trae, la guerra civil , replicó un incisivo pero tranquilo Macron.

Salida del euro

Macron denunció la fragilidad del programa de la líder ultraderechista, sobre todo en cuanto a su política económica proteccionista y su promesa de abandonar el euro, aunque en los últimos días ya no aparece como una de las prioridades de Le Pen.

El euro es la moneda de los banqueros, no es la moneda del pueblo (...) es la razón por la cual debemos salir de (ella) , afirmó Le Pen, defendiendo su proyecto de pasar de una moneda única europea a una nacional.

Las grandes empresas no podrán pagar en euros de un lado y del otro en francos a sus empleados, ¡no tiene sentido! , sentenció Macron, fiel defensor de la Unión Europea.

Es la primera ocasión que una candidata ultraderechista debate en la segunda vuelta. En el 2002 Jacques Chirac no quiso debatir con Jean-Marie Le Pen para no apoyar la banalización del odio .

Análisis de Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Soy nerd pero amo a Francia ; discurso de una película gore

Las batallas entre ideologías son tangibilizadas a través del espectáculo de las pantallas. Y cuando las ideologías son tan lejanas, el insulto apocalíptico embona en 140 caracteres. Así lo hizo Marine Le Pen.

Para atrapar el rating electoral a 72 horas de las elecciones, la ultraderechista descargó su furia en contra del enigmático Emmanuel Macron desde su primera intervención. En menos de 30 segundos le dijo: Usted es el candidato de la mundialización, la uberización generalizada, la devastación económica, la desmembración de Francia; usted es el candidato del cierre de fábricas, de hospitales y de estaciones de policía, lo único que no quiere cerrar son las fronteras . Sólo le faltó decir: Make France Great Again .

Macron no desaprovechó la oportunidad de llevar al ring mediático a la ultraderechista como sí lo hizo Jacques Chirac en el 2002 cuando prefirió sortear la furia del padre de Marine, Jean-Marie Le Pen. Quien llega a un debate con 20 puntos porcentuales arriba de su rival, en los retratos demoscópicos, simplemente tiene que seguir las indicaciones de librito: mostrar rasgos presidenciales.

Lo hizo Macron. Le Pen esbozó a Macron como caricatura rehén de Merkel y la Unión Europea. Del fondo del pozo demoscópico recogió al actual presidente para echar al rostro de Macron un epíteto ingenioso: usted es el júnior de Hollande.

Contra las cuerdas apocalípticas de Le Pen, Macron se recuperó al soltar una editorial en 10 palabras: Lo que usted propone es la guerra civil para Francia .

Cantar las promesas de Trump en Europa continental no está de moda. Al contrario, replicar la voz de Trump, en particular en Francia, es un suicidio político.

El único momento cómico de Le Pen fue cuando dijo: Soy nerd pero amo a Francia . Todo lo demás fue la escenografía de una película gore.

Los electores tienen a dos Francias frente a ellos.