París. Con la Oda a la alegría de Beethoven de fondo, Emmanuel Macron fue recibido por miles de franceses que gritaban su nombre frente a la pirámide del Louvre de París, donde él juró que servirá con amor a Francia.

La pirámide de vidrio y aluminio en la explanada del mítico museo parisino resplandeció con luces doradas cuando el presidente electo, de 39 años, arribó al escenario previsto para la ocasión.

Esta noche, Francia ganó , clamó ante aplausos y gritos de alegría el centrista proeuropeo, que se convertirá en el presidente más joven de Francia después de haber derrotado el domingo con 66.06% de los votos a la candidata ultraderechista Marine Le Pen (33.94%) en la segunda vuelta de las presidenciales.

Todo el mundo nos dijo que era imposible, pero no conocen a Francia , añadió con la pirámide a sus espaldas este joven que hace tres años era un completo desconocido, antes de jurar: Te serviré con amor .

Poco después, su esposa Brigitte, una elegante rubia de ojos azules 24 años mayor que él, se unió a él en el escenario, sin poder contener las lágrimas.

Macron reemplazará al presidente socialista François Hollande, del que fue ministro de Economía.

El futuro presidente liderará una Francia muy dividida políticamente entre las zonas urbanas (privilegiadas y reformistas) y las desheredadas (tentadas por los extremos).

El líder del movimiento ¡En Marcha!, fundado hace apenas un año, tiene varios desafíos de gran calado por delante, como un desempleo endémico de 10%, la lucha antiterrorista y la crisis de la Unión Europea (UE).

Aunque Marine Le Pen, de 48 años, pierde por amplio margen, no es una derrota en toda regla para ella ni para su partido el Frente Nacional (FN) que ha convencido a 34.5% del electorado con promesas en contra de la inmigración y el euro. No sólo eso, sino que se ha convertido en un actor ineludible del panorama político nacional.

Estaré al frente del combate de las elecciones legislativas de junio. No cederemos en nada al miedo, a la división , dijo eufórico el presidente electo.

El Obama francés

Al escenario estelar subieron los hijos y nietos de Brigitte, a los que Macron considera como propios. Todos entonaron la Marsellesa.

Es un símbolo de esperanza. Es como Obama hace ocho años. Es la juventud, la oportunidad. Miren su equipo, hay gente de todos los horizontes , dijo exultante Jean-Luc Songtia, un taxista de 36 años.

Pese a la caída de la noche y del termómetro, cientos de personas seguían llegando a la Explanada del mítico museo, en el corazón de París, para ver en carne y hueso a su presidente. Según el equipo de Macron, 40,000 personas se hallaban en el lugar.

Los helpers, voluntarios del equipo del presidente electo, distribuían entre la multitud, en su mayoría veinteañeros, banderas tricolores y camisetas con el nombre del movimiento ni de izquierda, ni de derecha de Macron ¡En Marcha!

En pleno estado de emergencia, las medidas de seguridad para entrar en la explanada eran excepcionales. Una falsa alarma había obligado horas antes a evacuar el recinto, para el que se acreditaron 1,800 periodistas.

Una fiesta callejera improvisada cerca del Louvre, donde resonaba música en vivo, seguía haciendo vibrar a cientos de personas pasada la medianoche.

Los Campos Elíseos, la avenida más famosa del mundo, también se convirtió en una fiesta al darse a conocer los resultados. Los conductores hacían sonar los cláxones, agitando banderas nacionales e inmortalizando el momento con sus teléfonos celulares.

La aniquiló, simplemente , dijo entusiasta Abdel Ukil, de 31 años. Estaba seguro de que no superaría 40% de los sufragios, agregó en alusión a Le Pen, que en París apenas convenció a 10% del electorado con su programa antiinmigración y antieuropeo.

Su resultado muestra que el Frente Nacional, aunque con una nueva fórmula, no puede vencer en Francia , se regocijó Johanna, una jurista de 32 años, que junto a su marido y a sus dos hijos pequeños se congregaron ante el cuartel general de Macron.

La abstención como mensaje

Uno de cada tres franceses votó en blanco o se abstuvo .

Según los resultados del ministerio del Interior, la abstención alcanzó 24.89%, cifra más elevada que en la primera vuelta (22.63%) y la más alta registrada en Francia desde 1969 (31.4 por ciento).

Además de la abstención elevada, el Ministerio señaló la cantidad récord de votos en blanco y anulados, que se acercan a 12% de los votantes.

Eso significa que en total, uno de cada tres franceses optó por no escoger a ninguno de los dos candidatos. Es realmente mucho para una elección presidencial , indicó Anne Jadot, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Lorena.

Le pen felicita a Macron

Marine Le Pen llamó por teléfono a Macron para felicitarlo. La ultraderechista agradeció a quienes votaron por ella y anunció una renovación del partido.

Muchos de sus seguidores no contuvieron su enojo por le resultado. Los franceses eligieron la traición: el país será vendido a la globalización salvaje. Me voy de Francia, no hay nada más que hacer aquí , dice Christophe, responsable en un centro hospitalario, de 54 años.

Pierde Le Pen pero su movimiento está más vivo que nunca.