El gobierno de Jordania prometió hacer todo lo posible para liberar al piloto de su fuerza aérea capturado la víspera por el yihadista Estado Islámico (EI) después de la caída de su avión en el noreste de Siria, cerca de la ciudad de Al Raqqa.

El gobierno tomará todas las medidas necesarias con el fin de asegurar el retorno del piloto, un subteniente de 26 años, a su hogar y su familia, informó el portavoz del gobierno jordano, Mohammad al-Momani.

El padre de Maaz Safi Yousef Al Kassasbeh llamó a los captores a mostrar misericordia y liberar a su hijo, al recordar al grupo yihadista que su hijo también es un musulmán.

La captura del piloto, el primer militar cautivo de la coalición internacional, ha causado gran conmoción en Jordania, donde el rey Abdullá II sigue atentamente los esfuerzos para que regrese sano y salvo, según el ejército.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, expresó su preocupación por la suerte del piloto e hizo un llamado a los captores para tratar el rehén de conformidad con las leyes humanitarias internacionales.

El piloto jordano fue capturado por el EI después de que su avión de combate, un F-16, se estrelló durante una misión militar cerca de la ciudad siria de al Raqqa, según la agencia jordana de noticias Petra.

El EI aseguró haberlo derribado con un misil antiaéreo, pero Estados Unidos ha negado esa afirmación y ha dicho que se estrelló.

Jordania es uno de los países árabes que colabora con la coalición internacional, encabezada por Estados Unidos, al participar en los bombardeos contra posiciones yihadistas en Siria desde septiembre pasado.

Además de Estados Unidos y Jordania, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Bahrein participan en los ataques aéreos en Siria, mientras que Australia, Bélgica, Reino Unido, Canadá, Dinamarca, Francia y Holanda lo hacen en Irak.

erp