Madrid.- Con gritos de "¡No nos representan!", una multitud convocada por el movimiento de los 'indignados' se manifestó el martes frente al parlamento español, donde los diputados debatían unos presupuestos 2013 marcados por nuevas medidas de austeridad para reducir el déficit público.

Bajo el lema "Rodea el Congreso" y encabezados por una gran pancarta que pedía "Dimisión", miles de manifestantes se concentraron a última hora de la tarde frente a los imponentes cordones policiales que impedían acercarse a la Congreso de los Diputados, donde estaban reunidos los legisladores.

Cientos de manifestantes intentaron después, ya llegada la noche, rodear las barreras desviándose por una calle adyacente pero rápidamente se vieron bloqueados por los antidisturbios que les hicieron dar media vuelta, antes de dispersarse.

Más de 1,300 agentes habían sido movilizados en esta ocasión, según fuentes policiales citadas por la prensa española.

Un intento de rodear la cámara baja del parlamento había degenerado el 25 de septiembre en violentos enfrentamientos entre policías y manifestantes que se saldaron con 64 heridos y 35 detenidos.

Con 39,000 millones de euros en ajustes, los presupuestos para el próximo año están diseñados para "la deuda privada, que no tiene que pagar el pueblo español, cuando están cortando en sanidad y en educación, contra los más vulnerables", denunciaba Noelia Urdiales, educadora social de 34 años.

Determinado a reducir el déficit del país a menos del 3% del PIB en 2014, el gobierno conservador de Mariano Rajoy decidió medidas de ajuste por 150,000 millones de euros entre 2012 y 2014, que incluyen bajas de salarios a los funcionarios, alzas de impuestos y recortes en sectores públicos como la salud o la educación en un país asfixiado por la recesión y en el que un trabajador de cada cuatro no tiene empleo.

"El sentimiento que tenemos la gente en la calle es que no nos respetan", agrega Noelia.

Junto a ella, decenas de personas se habían sentado en el suelo para discutir en una "asamblea popular" las propuestas políticas que querían presentar a los legisladores.

"¿Crisis? ¡Atraco!", podía leerse en las pancartas que enarbolan los manifestantes.

Sobre las barreras deplegadas por la polícia para cortar el paso a varios cientos de metros del Congreso, los manifestantes habían colgado pequeñas pancartas con eslóganes como "el gobierno pide paciencia, nosotros gritamos desobediencia" o "un euro de cada cuatro para pagar una deuda ilegítima".

"Espana vive una corrupción brutal", dice Rafael Martínez, un contable de 48 años, desempleado desde hace un año.

"Sigue gobernando la misma jerarquía que cuando vivía Franco", afirma en referencia al Partido Popular de Rajoy.

"Todo está supeditado a la banca internacional. Están quitando derechos a la gente. Es una persecución contra la gente pobre", denuncia, lamentando que al mismo tiempo se dediquen decenas de miles de millones de euros a rescatar a los bancos.

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