Kishangarh, Ind. El lugar más atractivo para los residentes de Kishangarh, ciudad ubicada en el centro de la India, no es su castillo real del siglo XVI en franco abandono ni su mercado de mármol de fama mundial. El atractivo de hoy es la terminal del aeropuerto de Kishangarh, un pequeño edificio de baja altura que ofrece una nueva puerta de entrada al mundo.

Viajar en avión desde la polvorienta ciudad se ha vuelto más barato que alquilar un auto. Lo dice Devi Singh, un soldado retirado de 77 años, a sus amigos frente a una taza de té durante una mañana reciente. El ejemplo que comparte Devi a sus amigos se refiere al vuelo de ida y vuelta a Nueva York por tan sólo 35 dólares. “Incluso los barrenderos pueden permitirse volar”, mencionó.

Kishangarh es uno de los 34 aeropuertos, que ha sido inaugurado en los últimos 18 meses en la India, cuyo sector de la aviación ha crecido a tasas exponenciales a raíz del crecimiento económico.

En septiembre, el ministro de aviación civil expresó que 60,000 millones de dólares se han presupuestado para construir 100 aeropuertos más durante los próximos 10 a 15 años.

Millones de indios que ven mejoría en sus ingresos deciden viajar en avión por primera ocasión, el país se esfuerza en transformar las pistas de aterrizaje de la era colonial en lujosos aeropuertos, mientras que las compañías aéreas renuevan su flotilla de aviones y contratan a pilotos extranjeros.

“En los 70 años transcurridos desde la independencia, sólo 400 aviones han sido utilizados”, expresó el primer ministro Narendra Modi, al inaugurar un aeropuerto en las montañas del Himalaya en Pakyong, el pasado mes de septiembre, segunda inauguración en el mes. “Sólo en el último año, las compañías aéreas han pedido 1,000 aviones nuevos”.

En menos de un parpadeo, el mercado de la aviación de la India se ha convertido en un gigante. En octubre, sus aerolíneas marcaron 48 meses consecutivos de crecimiento en dos dígitos respecto al tráfico, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

Para el 2024, según estimaciones de la IATA, la India se ubicará sólo por detrás de China y Estados Unidos en cuanto al tráfico aéreo se refiere.

“Hace 20 años, el mercado de la India era tan minúsculo que apenas uno se daba cuenta de que existía”, indicó Dinesh Keskar, vicepresidente senior de Ventas para aviones comerciales de Asia-Pacífico y la India. “En un futuro cercano, creemos que uno de cada 20 aviones se venderá a India”.

Externalidad positiva: El negocio del mármol

La elevada demanda de aeropuertos responde al protagonismo económico e industrial de ciudades de segundo y tercer nivel, como Kishangarh.

En la década de 1990, las pequeñas empresas de mármol administradas por una familia se convirtieron en corporaciones multinacionales, generando importante riqueza que alcanzó a toda la población. A pesar de que conserva un ambiente tranquilo típico de una ciudad pequeña, Kishangarh atrae a esposas de multimillonarios, campeones de cricket y estrellas de televisión, en búsqueda de mármol para decorar sus respectivas casas, templos o centros comerciales.

Ahora llegan en aviones privados, helicópteros alquilados, en tren o en sus coches.

Los accionistas anticipan que la nueva conexión aérea a Delhi traerá aún más clientes que desean comprar baldosas de mármol para paredes y pisos. De acuerdo con Suresh Tak, presidente de la asociación de fábricas de mármoles de Kishangarh, un solo vuelo de 78 pasajeros deberá atraer ingresos adicionales por 400,000 dólares al día.

Dos semanas después de que comenzara el primer vuelo comercial a cubrir la mencionada ruta, los habitantes de Kishangarh pedían la creación de nuevas rutas. “Lo que realmente necesitamos ahora es un vuelo a Mumbai”, dijo uno de los amigos de Devi Singh, bebiendo té.

“No, queremos que Kishangarh vaya a Jaipur en 15 minutos”, expresó otro.

El incremento en la demanda de viajeros supondría una similar proporción en cuanto a los ingresos de las aerolíneas; sin embargo, la competencia es intensa y el precio del combustóleo elevado, por lo que los precios de los boletos no generan demasiadas ganancias.

Riesgo de turbulencia

“La proyección de India como el tercer mercado de aviación más grande del mundo podría entrar a zona de turbulencia si la infraestructura se detiene”, expresó el periodista especializado en aviación Neelam Matthews.

En julio, los precios de las acciones de InterGlobe Aviation, la compañía matriz de la mayor aerolínea de la India, IndiGo, cayeron 10% después de que la empresa anunciara una caída de 97% en las ganancias netas en los resultados trimestrales respecto al mismo trimestre del año anterior.

SpiceJet, otro de los grandes operadores, anunció pérdidas netas de 5 millones de dólares en su trimestre de junio.

A pesar de la crisis de efectivo, las grandes aerolíneas están bajo la presión del gobierno para expandir los servicios, incluso en rutas financieramente riesgosas.

En el 2017, Modi lanzó el Plan de conectividad regional, cuyo objetivo es conectar a pequeñas ciudades indias a través de la aviación subsidiada por el estado.

El programa apuntala la infraestructura de transporte que también incluye un tren bala de 17,000 millones de dólares y 53,000 millas de construcción de carreteras, una muestra de la modernidad de la India en su lucha por convertirse en una superpotencia global.

El crecimiento desordenado ha provocado casos de fracaso. Air Deccan y Air Odisha cancelaron más de la mitad de sus vuelos en septiembre, según la Dirección General de Aviación Civil. El aeropuerto de Jharsuguda tuvo que cerrar dos semanas después de su inauguración.

Por lo pronto, India  inaugura más aeropuertos que cafeterías.