Bruselas. La Unión Europea (UE) emitió el día de ayer 30 de septiembre, duras críticas a Hungría y Polonia en su primer informe sobre estándares democráticos en el bloque, en un nuevo paso en la tensión de las relaciones entre Bruselas y Budapest.

El informe sobre el “Estado de Derecho” en los 27 países de la UE fue divulgado un día después de que el bloque rechazara la demanda del primer ministro húngaro, el derechista Viktor Orbán, del despido de una alta funcionaria por críticas a su gobierno.

En su estudio, la Comisión Europea expresó su “seria preocupación” por la independencia judicial en Hungría y Polonia.

El comisario europeo de Justicia, Didier Reynder, dijo que el informe representa “una nueva etapa en la protección del Estado de Derecho” en la UE.

Poco después de conocerse el contenido de este informe, el gobierno de Hungría reaccionó airadamente. En una nota oficial, la ministra húngara de Justicia, Judit Varga, señaló que el informe de la UE era “absurdo y falso”.

“El concepto y la metodología de la Comisión sobre Estado de Derecho son deficitarios, sus fuentes carecen de equilibrio y su contenido no tiene fundamento”, alegó la funcionaria.

Hungría y su aliada Polonia están en abierto desacuerdo con Bruselas sobre cuestiones de democracia e inmigración, y Orbán es acusado de perseguir a los medios de oposición y de forzar el cierre de universidades de propiedad extranjera.

El martes, Orbán exigió en una carta la dimisión de la vicepresidenta de la comisión y responsable por el estudio sobre Estado de Derecho, la abogada checa Vera Jourova, por calificar a Hungría de “democracia enferma” en una entrevista.

A pesar de la enérgica protesta de Orbán, la comisión ignoró la exigencia.

Estándares bajo observación

El día de hoy Bruselas será escenario de una cumbre difícil de líderes de la UE en que el debate sobre el Estado de Derecho parece encaminado a envenenar los intentos de definir un importante paquete de recuperación económica ante la pandemia de coronavirus.

Consultada sobre las críticas de Orbán, Jourova se negó a dejarse llevar por los “ataques personales”.

“Pero quiero rechazar enérgicamente una cosa: nunca ofendí al pueblo húngaro”, dijo, insistiendo en que los respetaba y respetaba las decisiones que habían tomado.

“Pero esto no significa que no debamos hablar, también críticamente si es necesario, sobre las acciones de los gobiernos y representantes electos”, agregó.

El informe examinó cuatro pilares principales de la democracia: sistemas de justicia, marcos anticorrupción, libertad de prensa y otros controles y equilibrios.

Las agrias disputas sobre el Estado de Derecho incluso ya envenenaron las negociaciones sobre la adopción de un presupuesto de largo plazo para la UE.

El Consejo Europeo adoptó el día de ayer 30 de septiembre, una normativa que vincule el volumen de ayuda a cada país con la evaluación de los informes sobre Estado de Derecho. Esa idea aún tiene que ser discutida por el Parlamento Europeo para ser incorporada al próximo presupuesto plurianual.

En represalia, Hungría y Polonia ya han amenazado con vetar el ambicioso plan europeo de recuperación de la pandemia.