Ciudad de Guatemala. La posibilidad de que Guatemala se convierta en un país receptor solicitantes de asilo de Honduras y El Salvador es vista con recelo, incluso por grupos de derechos humanos, que más bien creen que, si de negociar con Estados Unidos  se trata, el gobierno debe buscar un acuerdo que beneficie también a los guatemaltecos y no sólo a los estadounidenses.

De acuerdo con el periódico guatemalteco Prensa Libre, La Red Nacional de Protección de Guatemala (RNP), que aglutina a diversos grupos organizados que asisten y brindan ayuda humanitaria a personas desplazadas durante su proceso de solicitud de asilo y refugio, expuso que el Ejecutivo debería poner sobre la mesa de negociación una propuesta de inversión millonaria por parte de Estados Unidos en el país, para sacar de la pobreza a miles de guatemaltecos, puesto que ésta es la causa principal de la migración.

“Jimmy Morales debe negociar por el bien de los guatemaltecos y por las personas que van a solicitar protección”, expuso Mauro Verzeletti, director de la Casa del Migrante, una de las organizaciones que integran la RNP.

La organización reveló que el Estado guatemalteco ni siquiera ha sido capaz de resolver cerca de 390 solicitudes de asilo, principalmente de hondureños, que desde el año pasado han buscado la protección de Guatemala. En ese sentido, el Instituto Nacional de Migración (INM) informó el pasado martes que en el 2018 sólo aprobó 20 solicitudes y este año no se avalado ninguna.

Juan Luis Carbajal, secretario ejecutivo de la Pastoral de Movilidad Humana, señaló que “Guatemala no tiene capacidades para ofrecerse como tercer país seguro.