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Golpe geopolítico de Rusia a través de la vacuna Sputnik V
El reconocimiento de su vacuna por parte de la prestigiosa publicación científica The Lancet catapulta la credibilidad.

Un lote de vacunas Sputnik V en el aeropuerto Ezeiza de Buenos Aires el pasado el 28 de enero. Foto: Reuters
Moscú. Rusia celebró con orgullo el día de ayer el reconocimiento en el extranjero de su vacuna contra el Covid-19, Sputnik V, y ya ha anunciado contactos para producirla en Europa.
Es una publicación muy importante que es muy convincente sobre la fiabilidad y la eficacia de la vacuna rusa", advirtió el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, sobre la publicación el martes de los buenos resultados del Sputnik V en la revista científica The Lancet.
El estudio, validado por expertos independientes, estableció la eficacia de la vacuna rusa en un 91.6% frente a las formas sintomáticas de covid-19.
En la primavera boreal de 2020, el director del instituto de investigación Gamaleya, Alexander Guintsburg se jacta de haber desarrollado el producto. Él mismo se inyectó una versión experimental de lo que se convertiría en la Sputnik V.
Para el Kremlin, la vacuna demuestra la excelencia de una Rusia despreciada y sancionada por Occidente. Putin califica a la Sputnik V como la "mejor vacuna del mundo".
La elección del nombre es altamente simbólico. Es un homenaje al primer satélite del mundo, lanzado por la Unión Soviética en 1957, y recuerda una proeza científica y una dura derrota para el archienemigo Estados Unidos.
Se trata también del regreso de la investigación rusa a la élite científica mundial. Este sector había resultado muy afectado por las crisis y la corrupción desde la caída de la URSS.
Rusia demostró rápidamente su voluntad de distribuir la vacuna en el mundo, para probar que sabía hacer más que exportar armas, minerales e hidrocarburos.
La Sputnik V fue homologada en más de quince países: desde vecinos exsoviéticos como Bielorrusia o Armenia hasta aliados como Venezuela e Irán, pero también en Argentina, Argelia, Túnez y Pakistán. El martes, las autoridades mexicanas aprobaron también el uso de la vacuna rusa.
¿La Sputnik V en Europa?
La vacuna rusa fue tratada durante mucho tiempo con desconfianza por las prisas en desarrollarla y la ausencia de datos científicos publicados.
El fondo soberano ruso, que participó en el desarrollo de la Sputnik V, anunció el 20 de enero haber iniciado el procedimiento de homologación ante la Agencia Europea de Medicamentos (EMA). La Hungría de Viktor Orban lo hizo de manera separada, denunciando la lentitud europea.
La canciller alemana Angela Merkel propuso una ayuda alemana para este procedimiento europeo y una posible "producción conjunta". Rusia se puso en contacto con el laboratorio alemán IDT para producir su vacuna en Europa, informó el día de ayer a la agencia AFP una portavoz del ministerio de Sanidad alemán.
Los gobiernos español (Pedro Sánchez) y francés (Emmanuel Macron) declararon que sí utilizarán la Sputnik V cuando sea autorizada por la Agencia Europea de Medicamentos.