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Fujimori busca legar su capital político a su hija Keiko
El analista, Eduardo Toche, explica que "Fujimori ya pasó a ser una figura perfectamente reemplazable para los grupos de poder económico que lo apoyaban y lo consideraban insustituible".

Lima.- El ex presidente peruano Alberto Fujimori, con cuatro condenas en su contra, tiene un caudal político que manejará desde prisión, apostando sus cartas a su hija Keiko como candidata presidencial, una pretensión que encontrará una dura resistencia, opinaron analistas.
Tanto los simpatizantes como los adversarios del exgobernante consideran que el fujimorismo desempeñará algún nivel de importancia en las presidenciales programadas para el 2011, en que se da por descontado que postulará su hija mayor, la congresista Keiko Fujimori.
La condena más alta contra Fujimori, quien gobernó entre 1990 y 2000, es a 25 años de cárcel por violación de derechos humanos, que se encuentra en apelación en la Corte Suprema de Justicia.
El ex mandatario "tiene aún un capital político y quiere administrarlo" en las próximas elecciones, y desde su celda en una base policial al este de Lima busca adecuarse a las actuales circunstancias, opinó el sociólogo y analista Eduardo Toche.
No obstante, anotó que Fujimori no es el mismo de antes y su agrupación tiene una tendencia "menguante".
"Fujimori ya pasó a ser una figura perfectamente reemplazable para los grupos de poder económico que lo apoyaban y lo consideraban insustituible", observó al indicar que eso "relativiza sus expectativas políticas".
Por ello "coloca a su hija Keiko y trata de endosar sus adhesiones hacia ella como aspirante presidencial", agregó.
Otro analista, Carlos Reyna, estimó que "sin duda hay cierta presencia del fujimorismo que no se puede subestimar" y anotó que todo dependerá de la actitud que muestren los otros candidatos.
Hizo notar que Keiko Fujimori tiene un electorado en sectores bajos no tanto por la memoria de lo que hizo su padre, como la derrota del terrorismo y la hiperinflación, sino por las grandes deficiencias del actual gobierno en sectores desatendidos que volverían a mirar hacia el fujimorismo.
"Aún así considero que eso no le alcanzará a ser una figura vencedora en las próximas elecciones", refirió al aseverar que en la próxima campaña saldrán a relucir los casos de corrupción que marcaron al gobierno de su padre.
"El fujimorismo es una fuerza en declive similar a las adhesiones que tuvieron otras dictaduras en Perú que luego de un momento de auge finalmente desaparecieron", anotó.