Facebook reconoció que la cifra de usuarios cuyos datos fueron empleados por la firma Cambridge Analytica para ayudar a la campaña electoral de Donald Trump es mucho mayor que la estimada inicialmente, elevando dramáticamente las apuestas en la controversia de privacidad que ha perseguido a la compañía durante semanas.

El gigante tecnológico detalló que la consultora obtuvo acceso a la información de hasta 87 millones de usuarios de Facebook, comparados con los 50 millones que se mencionaron inicialmente, de los cuales 71 millones son estadounidenses. Otros usuarios afectados se encontraban en países como Filipinas, Indonesia, el Reino Unido, Canadá y México.

Cambridge Analytica obtuvo datos de forma indebida para crear perfiles de votantes —conocidos como psicográficos— que miden la personalidad, los valores, las opiniones, las actitudes, los intereses y los estilos de vida de las personas  para influenciar las elecciones.

La empresa anuncio que el próximo lunes, todos los usuarios de Facebook recibirán una notificación en su muro con un vínculo a las aplicaciones que utilizaron y qué información han compartido con esas apps. Tendrán la oportunidad de borrar las apps que no quieran. Los usuarios cuyos datos fueron compartidos con Cambridge Analytica serán avisados y mencionó varios cambios para fortalecer sus políticas.

Las noticias resonaron rápidamente en Capitol Hill, donde Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, fue llamado a declarar el próximo 11 de abril. Lo hará ante el Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes.

En estos momentos, la popular red social se enfrenta, sólo en Estados Unidos, al menos a cuatro demandas colectivas de usuarios y accionistas por esta polémica filtración de datos, así como a una investigación de la Comisión Federal de Comercio que podría acarrearle multas millonarias.