Nueva Delhi. India pospuso el día de ayer los exámenes para médicos y enfermeras en formación, liberándolos para luchar contra el mayor aumento mundial de infecciones por coronavirus mientras el sistema de salud se derrumba bajo el peso de nuevos casos y los hospitales se quedan sin camas ni oxígeno.

El número total de infecciones se acerca a los 20 millones, impulsado por un duodécimo día consecutivo de más de 370,000 nuevos contagios y 3,400 muertes.

Los expertos médicos dicen que las cifras reales de India podrían ser de cinco a diez veces más altas que las informadas.

Los hospitales están al límite de su capacidad, los suministros de oxígeno médico se han agotado y las morgues y crematorios están repletos de cuerpos. Los pacientes mueren en camas de hospital, en ambulancias y en aparcamientos al aire libre.

El primer ministro Narendra Modi es renuente a ordenar un confinamiento nacional. Las críticas hacia su persona por el mal manejo de la crisis sanitaria saturan las redes que el propio gobierno intenta censurar.

Mientras, la ayuda internacional prometida por más de 40 países sigue llegando.

Taiwán prohibió el lunes el ingreso de personas desde India, en línea con otros países, dentro de sus medidas para contener el aumento de los contagios de coronavirus, mientras que más naciones informaron casos de la variante B.1.617, identificada por primera vez en el subcontinente.

La variante india ha llegado al menos a 17 países, desde Reino Unido e Irán hasta Suiza, lo que genera preocupación mundial y ha llevado a varios gobiernos a cerrar sus fronteras a las personas provenientes desde el gigante asiático.

Los científicos están estudiando si la variante, que resultó de dos mutaciones clave en la parte externa del virus que se adhiere a las células humanas, está provocando una explosión inesperada en algunos casos en la India.

MSF crítica a Brasil

Luego de un recorrido por cinco días en Brasil, la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) aseguró que además de descuidar los cuidados esenciales, el país es el único donde la población sigue utilizando masivamente medicamentos sin pruebas científicas, como la hidroxicloroquina y la ivermectina.

"El 'kit Covid' no es inofensivo. Los médicos que recetan estos medicamentos hacen más daño que bien a estas personas", declaró el médico griego Christos Christou al periódico Folha.

Tambien apuntó: "lo único que había que hacer era lo básico, adoptar las medidas que han funcionado en muchos lugares". "Se podrían haber evitado muchas muertes y sufrimientos en Brasil". ”El reto que queda es toda esta desinformación que se extiende cada vez más", sentenció. (Con información de El Cronista)