Berlín. EL SECRETARIO de la Defensa, Robert Gates, censuró a algunos de los más fieles aliados de Estados Unidos este fin de semana, asegurando que Washington tiene un decreciente apetito para actuar como el aliado de peso pesado en el orden militar que ha prevalecido en la relación con Europa desde fines de la Segunda Guerra Mundial.

En un discurso inusualmente severo; que sirvió como su despedida de Europa antes de jubilarse a fines de este mes, Gates criticó los recortes europeos en defensa y dijo que Estados Unidos está cansado de participar en misiones de combate por aquellos que no quieren compartir los riesgos y los costos .

La dura realidad es que cada vez habrá un menor apetito y paciencia por parte del Congreso de Estados Unidos y de nuestro sistema político como un todo, incluyendo al electorado, de dedicar valiosos recursos para apoyar a países que aparentemente no están dispuestos a dedicar el dinero necesario para ser aliados serios y capaces de su propia defensa , mencionó en Bruselas.

El discurso se dio cuando EU se prepara para retirar a algunas de sus tropas de Afganistán este verano y cuando, junto con sus aliados, está metido de lleno en una campaña aérea contra las fuerzas del líder libio Muammar Gaddafi. En ambos casos, afirmó Gates, recortes presupuestarios y la indecisión de algunos aliados europeos para participar han dificultado las misiones y aumentado la carga de responsabilidad para Estados Unidos.

Los retos que enfrenta la campaña en Libia quedaron evidenciados horas después del discurso de Gates, cuando Noruega anunció que retiraría sus tropas de la operación a principios de agosto debido a la carga que ello representa.

Los aviones de combate F-16 de Noruega han aportado 10% de los ataques contra Libia desde que las operaciones de la OTAN se iniciaron a finales de marzo, según la fuerza aérea noruega.

La semana pasada, la OTAN llevó a cabo los bombardeos más intensos contra la capital Trípoli hasta la fecha.

Funcionarios de EU han estado inconformes con Alemania desde que se rehusó a apoyar la resolución de la ONU para intervenir en Libia, pero aun así el presidente Obama recibió cordialmente a la canciller Angela Merkel en la Casa Blanca el martes pasado, otorgándole la Medalla Presidencial de la Libertad.

En respuesta al discurso de Gates, el Ministerio del Exterior alemán rechazó el concepto de la insuficiencia de su aportación a la OTAN, indicando la visita de Merkel a Washington como evidencia de que Alemania realiza una contribución considerable a la Organización. En otras capitales europeas no hubo ninguna reacción al discurso de Gates.