El presidente Donald Trump conversó el 22 de agosto pasado con el presidente de la National Rifle Association (NRA, por su sigla en inglés), y le reiteró al jefe del poderoso grupo de armas que la Casa Blanca no contemplaba impulsar una ampliación a las verificaciones de antecedentes para la venta de armas. Trump negó la conversación, pero hubiera sido una conclusión poco sorpresiva a este breve coqueteo que buscaba mayores regulaciones al control de armas tras el tiroteo ocurrido en El Paso, Texas. Fue un cortejo que parecía contradecir las políticas en pro de las armas de Trump y la NRA.

El momento tampoco parecería tan sorprendente. Un análisis realizado por The Washington Post sobre las consecuencias de los recientes tiroteos ocurridos en Estados Unidos muestran que el interés en abordar el problema se difumina en unas tres semanas. En el caso del tiroteo en El Paso, el ciclo se cumpliría esta semana. 

Usualmente este es un fin tácito que utilizan los defensores de los derechos de las armas: permitir que la pasión que se suscita inmediatamente tras los ataques se tranquilice y usualmente exige que la política espere hasta que haya pasado el periodo de duelo. Semanas después, la mayoría de las personas se han pasado hacia otros temas, incluidos los miembros del Congreso estadounidense. 

Para evaluar cómo ha cambiado el interés en los tiroteos con el tiempo, analizamos los intereses de búsqueda en Google con los términos relacionados en los meses posteriores a los tiroteos de alto perfil. “Alto perfil” es subjetivo, pero incluimos los incidentes registrados por The Washington Post en donde más de 10 personas fallecieron o que atrajeron por lo menos la mitad de las búsquedas relacionadas que se generaron tras el tiroteo del 2012 en la escuela primaria Sandy Hook, en Newtown, Connecticut. (La lista sobre los incidentes contemplados se anexa al final del texto). 

Las búsquedas de “tiroteo”, por ejemplo, se disparan inmediatamente después de cada incidente. En promedio, las búsquedas de este término regresan a los niveles que se encontraban previos a los tiroteos en unos 20 días. 

La data sobre los tiroteos individuales son independientes, y son relativos a los picos posteriores a cada incidente y no entre sí. Algunos de las grandes alzas posteriores en el gráfico son en función de otros tiroteos masivos posteriores. El tiroteo del 2018 en Thousand Oaks, California, por ejemplo, se produjo 11 días después del tiroteo en la sinagoga en Pittsburgh.

El interés por buscar “control de armas” sigue un patrón similar. Luego de cada incidente se registra un pico en las búsquedas relacionadas y se vuelve a mostrar un interés extendido, pero después de 20 días las cosas vuelven a la normalidad. 

Inmediatamente después de los tiroteos, el interés por realizar búsquedas relacionadas con la Segunda Enmienda también aumenta, aunque con menos dramatismo. 

El interés por las búsquedas sobre la Segunda enmienda se volvió a disparar nuevamente un mes después, e incluso dominó las búsquedas relacionadas a los incidentes en los que se produjeron tiroteos consecutivos. Esto puede ser en parte una función de la conversación retrasada sobre cómo se trata de abordar el problema de los tiroteos masivos con nuevas leyes, algo que a menudo se presenta como una postura opuesta a la Segunda Enmienda.

El interés por las búsquedas relacionadas a la verificación de antecedentes tiene el mismo aumento aproximadamente un mes después de un tiroteo. Sin embargo, las búsquedas relacionadas con la verificación de antecedentes en la venta de armas nunca aumentan al mismo nivel que los otros criterios de búsqueda. Hay un interés permanente sobre el tema.

Esta no es una buena señal para los defensores que apoyan nuevas leyes contra las armas. El interés por  las verificaciones de antecedentes, generalmente sigue con el mismo interés al control de armas; únicamente las búsquedas relacionadas con el control de armas volvieron a subir tras el tiroteo en El Paso.

Trump dijo el miércoles 21 de agosto pasado que aún era posible implementar algún tipo de verificación de antecedentes para los compradores de armas. Tal vez. Pero sigue siendo un patrón establecido de los gobernantes electos cuyas políticas se alinean con las de Trump de simplemente esperar a que se diluya la energía y la pasión que inevitablemente de desencadenan tras los tiroteos masivos. 

Usualmente, para este momento, la gente ya perdió el interés por el tema. 

Los incidentes incluidos fueron:

Newtown: Connecticut, diciembre 2012

Washington: septiembre 2013

San Bernardino: California, diciembre 2015

Orlando: julio de 2016

Las Vegas: octubre de 2017

Sutherland Springs: Texas, noviembre de 2017

Parkland: Florida, febrero de 2018

Pittsburg: octubre de 2018

Thousand Oaks: California, noviembre 2018

El Paso: Texas, agosto de 2019

Traducción: Antonio Becerril