Entrevista con Luis Lacalle Pou, presidente de Uruguay

En entrevista con El Observador, el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, asegura que delegará “competencias pero no responsabilidades”, y que en su gobierno “nunca se verá un interés oculto por detrás”.

Usted asegura que cuando concluya su gobierno le gustaría que los uruguayos sean más libres. ¿A qué se refiere?

La libertad de vivir en paz, de poder optar por un trabajo digno, de poder elegir una educación de calidad para los hijos, de tener una vida segura en la comunidad, de perseguir los sueños y el camino que se elija recorrer.

—¿Qué legado cree que dejará como presidente?

Yo soy un instrumento, no soy un fin en sí mismo. Lo he dicho en más de un discurso, el éxito de un gobernante no se puede mirar en el espejo propio, se tiene que mirar en el espejo de su pueblo.

—De acuerdo con encuestas, la seguridad es el tema que más preocupa a los uruguayos. El año pasado, en Montevideo, se reportaron 215 asesinatos. ¿Los uruguayos verán más policías y patrulleros en la calle?

Va a haber más policía. La manera es prevención, persuasión y después represión. La prevención hace mucho a dos elementos: patrullaje en las fronteras, que ayuda a combatir delitos de índole internacional, como el narcotráfico, y después el patrullaje interno, acompañado por una inteligencia potenciada. La acción policial es 80% inteligencia y 20% músculo.

—¿Cuándo se van a percibir los cambios que la gente reclama?

No pongo fechas ni porcentajes.

—¿No teme que en la seguridad se genere demasiada expectativa y después no cumplir?

¿No le parece que ya está generada? Yo le digo que sí. En las encuestas se despega notoriamente la expectativa sobre las mejoras en la seguridad pública. Ojalá uno pudiera controlar las expectativas.

—¿Cómo actuaría ante una situación como la que se generó en Chile?

No me gusta expresar públicamente situaciones que a priori creo que están muy lejos de suceder en Uruguay. Creo que no va a pasar, pero si pasa, tampoco nos van a agarrar dormidos. Pero no creo que pase.

—¿Qué se priorizará, inflación, déficit o dólar?

Creo que los tres elementos, con distintos instrumentos, tienen que ir de la mano. El tema es cómo hacer para que no se dispare uno, el control sobre ellos. Obviamente es insostenible el déficit. Es de una preocupación y ocupación inmediata. La inflación es el peor de los impuestos y el dólar hace a una parte de la competitividad. Están los costos de los servicios públicos, de logística. Si bien el dólar es un elemento importante, hay otros elementos que ayudan a mitigar la falta de competitividad.

—En la campaña y en la transición se ha movido en avión para los destinos largos, ¿quién es la persona que le presta el avión?

—¿Es relevante esta pregunta?

Sí, porque durante mucho tiempo se le criticó a José Mujica que Alberto Fernández le prestara el avión

Primero, no me lo prestan, lo pago. Los dueños son Pablo Camilo Valdez y Héctor Bove. Pago las horas de vuelo. No piensen que somos todos iguales. Yo no me dejo hacer la banda por un empresario, no le devuelvo favores a nadie. Insisto, capaz que están acostumbrados a otra cosa, pero conmigo nunca van a ver un interés oculto detrás.