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Ejército dejará las calles de Guatemala
El presidente Jimmy Morales precisó que los elementos priorizarán el combate al narcotráfico y crimen organizado en sus fronteras.

Ciudad de Guatemala. El presidente guatemalteco, Jimmy Morales, confirmó que el Ejército dejará de cumplir funciones de seguridad pública el próximo 31 de marzo.
El mandatario detalló que la prioridad de las Fuerzas Armadas será mantener la seguridad en fronteras, aunque estarán en disposición de apoyar en algunas otras misiones de seguridad.
“Hemos hablado sobre lo importante y trascendental del 31 de marzo, cuando el Ejército de Guatemala se retirará de la seguridad ciudadana y estará formando escuadrones estratégicos en donde estaremos teniendo mucha presencia en las partes fronterizas”, dijo Morales en rueda de prensa.
Actualmente, el Ejército cumple tareas policiales, algo que según expertos viola los acuerdos de paz firmados en 1996 que establecían la reducción del Ejército y su salida de las actividades civiles.
La salida de las Fuerzas Armadas del ámbito de la seguridad pública ya había comenzado gradualmente en enero del año pasado y culminará en los próximos días con la reubicación del restante 50% de los 4,200 soldados que apoyaban a la policía.
Ante el temor de la población por el retiro del Ejército de la seguridad pública, el mandatario sostuvo que su gobierno ha fortalecido a la Policía Nacional Civil con la graduación de 8,000 agentes y la compra de vehículos.
“Quiero garantizarle a la población que lo que estamos haciendo con el Ejército no es disminuirlo, lo vamos a ubicar de forma estratégica para cuando la población lo necesite, en cualquier situación, en tema de seguridad ciudadana, desastres, seguridad alimentaria, hospitalaria”, puntualizó.
Exmandos del Ejército guatemalteco han sido señalados, investigados y juzgados en los últimos años por haber dirigido una estrategia contrainsurgente durante la guerra interna en Guatemala (1960-1996) que causó la muerte de miles de civiles.
nuevo capítulo
Las fuerzas de seguridad de Guatemala se enfrentan a una ola de violencia que deja unos 6,000 muertos al año, principalmente por luchas entre cárteles de las drogas y la acción de las pandillas que se dedican al sicariato, la extorsión y el narcotráfico.