Washington. Estados Unidos autorizó al presidente de Yemen, Alí Abdalá Saleh, presionado por manifestantes para dejar el poder, a viajar al país para recibir tratamiento médico, pero bajo el entendido de que será por un "tiempo limitado", indicó el Departamento de Estado.

"La solicitud de Alí Abdalá Saleh para viajar a Estados Unidos y recibir tratamiento médico ha sido aprobada", dijo el Departamento de Estado. "Como hemos indicado, el único propósito de este viaje es para tratamiento médico y esperamos que se quede por un tiempo limitado que corresponda con la duración de este tratamiento", agregó.

Saleh, quien sufrió heridas graves en un ataque con bomba en el palacio presidencial en junio pasado, partió de Yemen hacia el vecino Omán, donde se permanecera un par de días antes de viajar a Nueva York, indicó a la prensa Abdelhafiz al-Nahari, portavoz del partido del mandatario.

Su partida se produjo un día después de que el Parlamento aprobara una ley que le otorga "total" inmunidad judicial a cambio de dimitir, según un acuerdo de transición negociado por los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo.

En un discurso televisado de despedida pronunciado unas horas antes de partir, Saleh dijo que se dirigía a Estados Unidos para recibir tratamiento médico y pidió perdón a los yemeníes por cualquier error cometido durante sus 33 años de mandato.

Su viaje a Estados Unidos podría hacer que Washington sea acusado de albergar a un gobernante brutal, responsable de la muerte de cientos de manifestantes.

Analistas dijeron el mes pasado que Saleh enfrenta estrictas condiciones a cambio de su admisión en un hospital de Nueva York, entre ellas, la posible prohibición de conceder entrevistas a los medios para privarlo de una plataforma política.

Los críticos de su gobierno quieren que Saleh comparezca ante la justicia por delitos que, según ellos, incluyen la brutal represión de un levantamiento de un año de duración que dejó cientos de muertos.

Saleh, de 69 años, resultó gravemente herido en un ataque a su palacio presidencial en junio, después del cual pasó tres meses en Arabia Saudita para recibir tratamiento médico.

El Parlamento también aprobó el sábado una ley para que el vicepresidente Abd Rabbuh Mansur al-Hadi sea el candidato de consenso en la elección del 21 de febrero para suceder a Saleh.