Washington. El presidente Trump no podrá comprar Groenlandia, pero bajo su supervisión, el Departamento de Estado puede intentar expandir su presencia diplomática en la isla.

En una carta al Comité de Relaciones Exteriores del Senado obtenida por la agencia Associated Press el pasado viernes, el Departamento de Estado describe un plan para abrir un consulado en Groenlandia el próximo año, indicando que Estados Unidos tiene un “interés estratégico en mejorar la política, la economía y el comercio” en toda la región del Ártico.

Un consulado “serviría como una plataforma efectiva para promover los intereses de Estados Unidos en Groenlandia” y ayudaría a Estados Unidos a “protegerse de acciones” en la isla autónoma, según informó AP, “mientras desarrolla relaciones más profundas con los funcionarios de Groenlandia”.

La sugerencia se da pocos días después de los movimientos violentos detonados, por lo que pareció ser una montaña rusa diplomática debido a la oferta de compra hostil que lanzó Trump sobre Groenlandia.

La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, respondió “que no le interesaría discutir la compra de Groenlandia” en su reunión durante la primera semana de septiembre. Acto seguido, Trump canceló su visita a Copenhague.

Un funcionario de la Casa Blanca reveló a The Washington Post que Trump y Frederiksen hablaron por teléfono el pasado jueves.