Madrid. Personas con discapacidades salieron ayer a las calles de Madrid, furiosas por la reducción de servicios ante los recortes gubernamentales, por el cierre de los centros de atención para personas con discapacidad y el cese de los trabajadores de tales centros en la más reciente protesta en contra de las crecientes medidas de austeridad.

Más de 10,000 personas, muchas de ellas en sillas de ruedas o con perros guía, marcharon en la manifestación masiva con el lema SOS Discapacidad: Derechos, Inclusión y Bienestar a Salvo .

El gasto público en servicios de salud es responsabilidad de los gobiernos autonómicos regionales, muchos de ellos endeudados al límite de sus posibilidades.

Algunas administraciones locales no han pagado a los centros médicos o las farmacias, que se han visto obligados a reducir sus servicios y frenar la distribución de medicamentos.

El manifestante Manuel González indicó que la asistencia pública ha disminuido y en algunos casos desaparecido completamente.

No queremos volver a la situación de hace 40 años , expuso.

Luis Cayo, secretario general del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, dijo que los gobiernos regionales deben unos 300 millones de euros (389.6 millones de dólares) a empleados de salud y asociaciones responsables de atender las necesidades de los discapacitados en el país.

Para algunos, esta suma a nivel nacional tal vez no sea enorme, pero para nosotros es todo. Sin ella simplemente es cerrar y punto , afirmó Cayo, quien agregó que en España una de cada 10 personas tiene alguna forma de discapacidad.

El domingo temprano, miles de personas se tomaron de las manos para formar cadenas humanas alrededor de los principales hospitales de Madrid en apoyo al servicio nacional de salud.

Javier Fernández-Lasquetty, consejero madrileño de Sanidad, indicó que aunque la acción demostró cuánto importan sus hospitales a los madrileños, los recortes del gobierno son necesarios para salvar las instituciones médicas de los peores efectos de una profunda crisis financiera.

El manifestante ciego, Francisco Vicente, afirmó que el gobierno descuidaba a las personas con discapacidad en muchas formas, incluido no proporcionar un sistema de transporte y aceras que no sean un peligro para los ciudadanos con discapacidad visual.

No contamos para aquellos en el poder, excepto cuando nos piden nuestros votos , indicó Vicente.

España se encuentra inmersa en una recesión de doble caída con una tasa de desempleo de 25%. El gobierno del primer ministro Mariano Rajoy lleva a cabo duras reformas de austeridad destinadas a evitar una implosión financiera y un plan de rescate nacional como el requerido por parte de Grecia, Portugal, Irlanda y Chipre.

Sin embargo, el brutal nivel de deuda en los bancos del país se ha elevado a niveles récord y los otros 16 países que usan el euro como moneda han acordado prestar a España hasta 100 mil millones de euros para ayudar a los bancos arrastrados por malos préstamos e inversiones.

Algunas regiones han tenido dificultades para refinanciar su deuda a través de los mercados y han tenido que recurrir al gobierno central.