los estadounidenses perciben el derrame de crudo en el Golfo de México como un desastre ecológico de primera magnitud y la mayoría pide que el gobierno federal insista en levantar cargos por acción criminal contra BP y sus socios en perforación, según una encuesta dada a conocer el lunes por el Washington Post y ABC News.

El 73% de los encuestados indicó que considera el derrame como un desastre ambiental de primera magnitud, mientras 25% contestó que se trata de un problema ambiental serio pero no de un desastre, y el restante 2% no tuvo opinión.

Aunque la reacción contra BP es altamente negativa, tal vez uno de los aspectos más relevantes de la encuesta es que el propio gobierno federal está en la línea de fuego. Más participantes dieron una calificación negativa a la reacción federal al derrame de BP de los que habían calificado negativamente el manejo de la crisis por el huracán Katrina. Un 69% dijo que el manejo gubernamental del derrame ha sido no muy bueno o pobre y 81% otorga una calificación negativa a BP por su reacción.