La crisis en Nicaragua no sólo ha reflejado la grave violación a los derechos humanos sino que también ya ha permeado en la economía.

Félix Maradiaga, director del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas en Nicaragua, indicó que los sectores de comercio y de turismo han ido a la baja.

“La economía ya siente los estragos de la crisis y la situación puede ser peor debido a la falta de voluntad del gobierno de encontrar una salida negociada, ya hay un aumento significativo del desempleo, había ocupación hotelera de 80% y durante este mes bajó a 4%”, dijo.

De acuerdo con la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social en el escenario de que el país con apenas 6 millones de habitantes logre un acuerdo de paz a finales de julio, la tasa de crecimiento de la actividad económica para el 2018 se contraería 0.03% en comparación con el 2017, con pérdidas de 638 millones de dólares en valor agregado.

Mientras que, en el escenario de no lograrse una salida a la crisis actual y que se prolongue durante este año, la tasa de crecimiento se contraería 5.6% en comparación con el 2017, lo que representa una pérdida de 1,400 millones de dólares. Los servicios de construcción, financieros y de comidas y bebidas serían los más afectados

Llamado

Félix Maradiaga puntualizó que la comunidad internacional debe prestar atención urgente a lo que está pasando en Nicaragua, ya que una persona es asesinada cada seis horas por el régimen de Ortega, lo que significa un alto nivel de violencia política sin precedentes en Centroamérica.

“Para encontrar una rápida y pacífica salida a la crisis, además de la presión a través de las movilizaciones ciudadanas internamente, Nicaragua necesita el acompañamiento de la comunidad internacional y sancionar al gobierno de Ortega por los crímenes de lesa humanidad que ha cometido”, concluyó.