Hong Kong. China reaccionó con molestia ante la aprobación por parte de la Cámara de Representantes de Estados Unidos de un proyecto de ley que allana el camino para la aplicación de sanciones en contra de las personas que intentan agredir la autonomía de Hong Kong.

La Ley de Derechos Humanos y Democracia de Hong Kong, aprobada en el Congreso el pasado martes, solicita al gobierno de Trump que realice una evaluación anual sobre si debe seguir tratando a Hong Kong como una entidad comercial separada de China  en respuesta a los acontecimientos políticos en la ciudad.

Ese estatus especial ha permitido a Hong Kong consolidar su papel como centro financiero internacional y exime a sus bienes y servicios de ser sancionados por los aranceles de la administración Trump.

China prometió a Hong Kong mantener un elevado grado de autonomía hasta el 2047, medio siglo después de haber sido traspasado por el Reino Unido, bajo el principio de “un país, dos sistemas”, pero Beijing ha estado presionando su autonomía.

El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Geng Shuang, dijo el proyecto de ley demuestra un “doble rasero que revela la hipocresía extrema de algunas personas en Estados Unidos sobre los temas de derechos humanos y democracia, y sus siniestras intenciones de socavar la prosperidad y la estabilidad de Hong Kong y contener el desarrollo de China”.