Cada vez más centroamericanos solicitantes de asilo enviados a México por Estados Unidos para esperar sus procesos son víctimas de secuestros y otros tipos de violencia, dijo la organización de ayuda humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) en un informe publicado el martes.

La administración del presidente Donald Trump lanzó a principios de 2019 una iniciativa que ha obligado a más de 57,000 migrantes no mexicanos a esperar en México sus audiencias migratorias, bajo un programa conocido como Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés).

"Estados Unidos continúa enviando a los solicitantes de asilo de vuelta al peligro y en manos de los cárteles que controlan las rutas de migración en México", dijo Sergio Martín, coordinador general de MSF en México.

La organización, con sede en Suiza, detalló que, a septiembre de 2019, casi el 44% de sus pacientes enviados bajo el MPP a la ciudad fronteriza mexicana de Nuevo Laredo fueron secuestrados y otro 12% había sido víctima de un intento de secuestro. Para octubre, el porcentaje aumentó al 75 por ciento.

MSF dijo que sus equipos han sido testigos de secuestros justo al exterior de los refugios y en las estaciones de autobuses en Nuevo Laredo. El informe se basa en datos y entrevistas a 480 migrantes, la gran mayoría centroamericanos, desde enero de 2018.

El MPP es una de varias políticas estadounidenses destinadas a reducir severamente la migración. La gran mayoría de los solicitantes de asilo en Estados Unidos huyen de la violencia y pobreza en El Salvador, Guatemala y Honduras.

Durante su paso por México, casi el 40% de los migrantes sufrió un incidente de asalto con violencia, dijo MSF. Un 27.3% fue objeto de amenazas o extorsión.

"Las agresivas políticas migratorias adoptadas por Estados Unidos y México en los últimos años provoca que (...) las personas que buscan protección sean tratadas como criminales, detenidas, deportadas y, a menudo, devueltas a las mismas condiciones violentas de las que intentaban escapar", dijo MSF.