Washington. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se dijo abierto a enviar "cantidades significativas" de vacunas anticovid a Cuba, que experimenta un fuerte aumento de contagios del virus en medio de inéditas manifestaciones antigubernamentales.

"Estaría dispuesto a donar cantidades significativas de vacunas si, de hecho, me aseguraran que una organización internacional administraría estas vacunas y lo haría de tal manera que los ciudadanos promedio tuvieran acceso a estas vacunas", dijo Biden el día de ayer  durante una conferencia de prensa con la canciller alemana Angela Merkel en la Casa Blanca.

Cuba registró el pasado miércoles un récord de 51 muertes relacionadas con el covid-19, según el Ministerio de Salud del país. La cifra de muertos en la isla desde el inicio de la pandemia es de 1,659.

Con cifras publicadas el martes, de los 11.4 millones de habitantes de Cuba, sólo un millón 894,508 personas han sido vacunadas en su totalidad. Sin embargo, ha existido una campaña de comunicación sobre la inminente llegada de vacunas producidas en la isla. Aseguran que a finales de año habrán producido 100 millones de dosis.

Migración

Estados Unidos tiene planes de contingencia y una "presencia sólida" en el estrecho de Florida si debe lidiar con cualquier aumento del flujo de migrantes que huyen de Cuba por mar a raíz de las últimas protestas en la isla, dijo el jueves un funcionario de alto rango del gobierno de Joe Biden.

El funcionario, que habló bajo condición de anonimato, reiteró además la advertencia hecha en las últimas horas por el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, a los migrantes cubanos de que no se dirijan a las costas estadounidenses, porque el viaje es demasiado peligroso y no se les permitirá entrar.

Sobre la interrupción de internet en la isla, el presidente Biden comentó: “Han cortado el acceso a internet. Estamos considerando si tenemos la capacidad tecnológica para restablecer ese acceso".

Cuba señala a Twitter

Una campaña orquestada en Twitter desde Estados Unidos para desestabilizar el régimen. Ese es el gran argumento del gobierno cubano para explicar las históricas manifestaciones del 11 de julio.

"Tengo pruebas irrebatibles de que la mayoría de los usuarios que participaron en esta campaña se encontraban en Estados Unidos y que utilizaron sistemas automatizados para la viralización de los contenidos, sin ser penalizados por la red social Twitter", aseguró el martes el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez.

No mostró las pruebas.