Montevideo. La señal parecía clara. “Quédense en sus casas”, “salgan sólo si es imprescindible”, fueron frases repetidas la semana pasada por el presidente Luis Lacalle Pou y varios integrantes del gobierno, que ponen sus fichas en los mensajes firmes y contundentes para exhortar a la población a una cuarentena que permita “mantener los motores de la economía encendidos” sin decretarla como obligatoria.

Sin embargo, el viernes, justo antes de un fin de semana que se pronosticaba soleado y caluroso, el mensaje del ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, en conferencia de prensa, sorprendió y generó la reacción del gobierno.

Salinas dijo que la población que está sana y no tiene síntomas ni se encuentra en contacto con población de riesgo podría salir a hacer deporte.

“Las personas que están sanas y guardan distancia suficiente con los demás no tienen prohibida la circulación al aire libre o esparcimiento (...) Salir en forma personal 20 minutos no le va a hacer mal a la persona ni a su sistema inmune, pero se deben evitar las aglomeraciones”, afirmó.

Las críticas por los mensajes contradictorios no tardaron en aparecer. Mucho más cuando este sábado se notó gran presencia de personas en la Rambla y en distintos espacios públicos.

Fue entonces que el gobierno decidió salir a actuar y a contradecir públicamente a Salinas. El secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, indicó en una entrevista: “Es importante la conducta de la gente, quedarse lo más posible en la casa, evitar circular”. Consultado sobre si no hubo un cortocircuito con lo que venía diciendo Salinas, Delgado comentó: “Puede ser, pero hay que verlo todo”. Salinas siguió hablando de que lo más importante es que la gente se quede en la casa.