Kevin Sieff y Sayed Salahuddin

Zabul. Un ataque complejo en una base militar en el sur de Afganistán dejó, al menos, a un miembro de las fuerzas de la coalición lideradas por Estados Unidos muerto.

El ataque, que incluyó un coche bomba, varios terroristas suicidas y hombres armados vestidos con uniformes militares occidentales, se produjo en el distrito Zhari de la provincia de Kandahar, una de las franjas más reñidas del sur de Afganistán. El asalto se produjo dos días después de un ataque a un restaurante libanés en Kabul, que dejó 21 civiles muertos, entre ellos 13 extranjeros.

Los insurgentes eligieron ayer otro ambicioso objetivo -una de las últimas bases de operaciones de avanzada que quedan en Kandahar- y dedicaron importantes recursos para el ataque. Después de un intercambio de disparos, todos los atacantes murieron, manifestaron las autoridades.

Javed Faisal, un portavoz del gobernador de Kandahar, indicó que nueve atacantes estuvieron involucrados.

Los insurgentes querían asaltar una base Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad -liderada por Estados Unidos- en Zhari, pero fracasaron , expuso. Agregó que los hombres intentaron disfrazarse con uniformes militares de la coalición.

El Talibán se atribuyó la responsabilidad del ataque.