Berlín. Miles de personas manifestaron este domingo contra el nacionalismo en varias ciudades alemanas, entre ellas Berlín y Frankfurt, a una semana de las elecciones europeas.

En Berlín, 20,000 manifestantes, según los organizadores —varios miles, según la policía—, desfilaron en el centro de la capital, desde la emblemática Alexanderplatz hasta la Columna de la Victoria, en el parque de Tiergarten.

Miles de proeuropeos participaron también en las marchas en Frankfurt (14,000 según la policía), Hamburgo, Colonia o Múnich.

Las manifestaciones de este domingo se inscriben dentro del marco de un día de movilización “contra el nacionalismo” en varios países de Europa, convocadas por más de 250 organizaciones y partidos.

En la vecina Austria, unas 2,500 personas se manifestaron en la capital según la policía, 6,000 según los organizadores.

Este fin de semana, la coalición gubernamental entre conservadores y extrema derecha se vio brutalmente afectada por un posible caso de corrupción, que provocó la convocatoria de elecciones anticipadas.

Este escándalo involucraba al FPÖ (extrema derecha), cuyo líder, Heinz-Christian Strache, e igualmente vicecanciller, dimitió el sábado de todos sus cargos.

Las elecciones europeas del 26 de mayo decidirán “la futura orientación de la Unión Europea”, según el lema de los organizadores alemanes, que llaman a “luchar contra el nacionalismo y por una Europa democrática, pacífica y unida”.

Estos comicios podrían estar dominadas por una fuerte abstención y por buenos resultados para las formaciones nacionalistas.

“Me manifiesto para alertar de que lo que hacen los gobiernos en Hungría, en Polonia, en República Checa o quizás más tarde en Alemania es peligroso”, explicó Marius Shclageter, de 27 años.

Fueron también numerosos los simpatizantes ecologistas, en un país en que los Verdes van viento en popa, pero donde la extrema derecha pone en duda el cambio climático. Se veían pancartas con lemas como “El clima no conoce fronteras” o “¡Las abejas no votan, pero tú sí!”.

Los partidos nacionalistas organizaron el sábado en Milán una gran reunión contra la inmigración, que fue arruinada por el escándalo de sus aliados en Austria.