Un grupo sin precedentes conformado por 9,000 personas fue convocado mientras los abogados comienzan a seleccionar a las 12 personas que decidirán si James Holmes estaba en su sano juicio cuando abrió fuego en un cine de Colorado en 2012 matando a 12 personas.

Holmes es uno de los pocos sospechosos que sobreviven en Estados Unidos a un ataque de esa magnitud: la mayoría caen muertos por la policía o se suicidan. Su supervivencia ha desatado un emotivo debate en el que sus padres han rogado por un acuerdo con la fiscalía que salve su vida, mientras muchos de los sobrevivientes y familiares de las víctimas exigen que sea enjuiciado y enfrente la pena capital si es declarado culpable.

La laboriosa selección de los jurados comenzará el martes en Denver y el juicio podría extenderse hasta octubre.

El juicio promete una mirada a la mente de Holmes, cuyos abogados reconocen que aunque él fue quien abrió fuego el 20 de julio de 2012, lo hizo en las garras de un episodio sicótico.

"La gente va a poder asomarse a la mente de un asesino que dice que no sabe diferenciar entre el bien y el mal", dijo Alan Tuerkheimer, un consultor de jurado que reside en Chicago. "Es un caso muy raro. Es muy extraño que se llegue a esto".

Holmes, de 27 años, fue detenido mientras se quitaba prendas de combate en el estacionamiento de la sala de cine en Aurora, un suburbio de Denver, donde murieron 12 personas y 70 resultaron heridas. Los asistentes habían acudido a una función de medianoche parta ver la película más reciente de Batman.

Posteriormente, Holmes se declaró inocente por razones de demencia de múltiples cargos de asesinato en primer grado e intento de asesinato. Si los jurados lo encuentran culpable, deberán decidir si recomiendan la pena de muerte. Si es hallado inocente, sería internado en un hospital psiquiátrico del estado por tiempo indefinido.

Según la ley de Colorado, los acusados no son legalmente responsables de sus actos si padecen tan gravemente de sus facultades mentales que no pueden distinguir el bien del mal.

Parte de la razón por la que el caso se ha retrasado tanto es la batalla sobre si esa norma se aplica a Holmes. Se han hecho públicos pocos detalles sobre esos argumentos. Los fiscales y los abogados defensores permanecen desde hace muchos meses bajo orden del juez de guardar secreto y los documentos del tribunal con detalles del tema están clasificados como secretos.

mrc