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Finanzas Personales

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Modalidad 40: La herramienta que puede transformar tu pensión del IMSS (Parte 2 de 2)

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Joan Lanzagorta | Patrimonio

Joan Lanzagorta

En la primera parte hablé de la Modalidad 40 y para quién tiene sentido. También expliqué una opción que mucha gente no conoce: el pago retroactivo. Hoy voy a enfocarme en tres cosas que muchas veces se pasan por alto: cuánto cuesta, qué pasa con el salario con el que te registras y por qué la edad a la que te jubilas también importa.

Cómo se calcula la cuota

En 2020 se aprobó una reforma que estableció incrementos graduales al costo de la Modalidad 40 a partir de 2023. Antes de esos cambios, la cuota era del 10.075% del salario base de cotización que eliges. Hoy es del 14.438%. Cada año sube 1.09 puntos porcentuales hasta llegar al 18.8% en 2030.

En pesos concretos, si en 2026 te inscribes con el salario tope —88,000 pesos mensuales aproximadamente— la cuota ronda los 12,700 pesos al mes. Si mantienes ese mismo salario sin actualizarlo, en 2030 estarías pagando alrededor de 16,500 pesos mensuales. Es decir, casi 4,000 pesos más al mes por el mismo nivel de cotización.

Es importante también que sepas que el salario con el que entras a la Modalidad 40 queda fijo en pesos y no se actualiza automáticamente. La UMA sube cada año y con ella sube el tope máximo de cotización, pero tu salario registrado se queda donde lo dejaste. Con el tiempo, puede quedar por debajo del máximo vigente.

Existe una estrategia para corregirlo. Una consiste en dejar de pagar dos meses para que el IMSS procese la baja por mora. Luego puedes recontratar con el nuevo salario más alto, pagando los meses sin cotizar con sus recargos. No siempre conviene hacerlo: depende de cuánto subió la UMA, de los recargos, del tiempo que te resta para jubilarte y del impacto real en tu promedio salarial.

Cuándo jubilarse

Hay una consideración estratégica que casi nunca se discute: la edad a la que te jubilas no siempre debería darse por sentada.

Bajo la Ley 73, jubilarte a los 60 significa recibir el 75% del monto calculado. A los 65 recibes el 100%. La diferencia parece obvia: esperar más suena mejor. Pero no siempre lo es.

Puedes pensarlo de esta manera: si te jubilas a los 60 años y vives hasta los 85, habrás cobrado tu pensión durante 25 años. Pero si te esperas hasta los 65 años, manteniendo la misma esperanza de vida, tendrías una pensión más alta pero la cobrarías sólo durante 20 años.

Lo que hay que analizar entonces es si el costo adicional de pagar más años de Modalidad 40 compensa el beneficio de una pensión mayor, pero durante menos tiempo.

En este cálculo debes pensar también en la pensión de viudez. Si hay cónyuge, la edad a la que te jubilas y el monto que eliges afectan directamente lo que esa persona podría recibir si te sobrevive. Es un factor que muchas veces se ignora y que puede ser muy relevante.

No hay una respuesta universal. Hay que hacer los números con los datos reales de cada caso.

El trámite

El trámite oficial, que aparece como “Inscripción a la Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio”, se puede iniciar en el portal de servicios digitales del IMSS o directamente en la subdelegación que te corresponda. Es gratuito. Antes de ir presencialmente, revisa los requisitos actualizados en el portal y lleva la documentación completa: CURP, número de seguridad social, identificación oficial y comprobante de domicilio.

Una advertencia necesaria

Alrededor de la Modalidad 40 han crecido los fraudes y también los asesores que se venden como expertos pero calculan mal. El esquema suele ser parecido: te cobran un análisis personalizado, te muestran una pensión muy atractiva con cierta estrategia y, cuando llega el momento de retirarte, el resultado no tiene nada que ver con lo prometido. No porque el mecanismo no funcione —sí funciona—, sino porque los supuestos estaban mal hechos o porque el cálculo se armó para cerrar la venta.

El problema de fondo es que estos cálculos sí son complejos. No hay muchas herramientas gratuitas y confiables para hacerlos, y eso abre espacio para quien quiere cobrar por algo que deberías poder entender bien antes de decidir. Si buscas asesoría, que sea de alguien con credenciales verificables, que te explique los supuestos que usa y que no te prometa cifras que solo serían posibles en condiciones muy específicas.

La Modalidad 40 puede ser una gran herramienta, pero no es magia. Sirve cuando se usa con criterio, con números reales y con buen timing. Si no, puede terminar siendo solo un gasto caro. Demasiado caro.

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Joan Lanzagorta

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia. Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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